Balance de la temporada taurina , por Aniceto Blasco (2ª Parte)

Jueves, 5 Enero , 2017 | Por | Categoria: Actualidad Local, Opinión

En la imagen del mes de Abril pasado, Victor Barrio enseña a torear a un joven aficionado turolense

LUTO Y DOLOR EN EL MUNDO DEL TORO EN UNA DE LAS TEMPORADAS MÁS LUCTUOSAS Y SANGRIENTAS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS.

   Hacía treinta y un años que no moría en el ruedo un matador de toros en España, desde aquel fatídico día del 30 de agosto de mil novecientos ochenta y cinco cuando el toro “Burlero” de la ganadería  de Marcos Núñez segó la vida de José Cubero “Yiyo” en  Colmenar Viejo. Había ido al pueblo madrileño para torear esa tarde en sustitución de Curro Romero. “Burlero” le partió el corazón en el mismo ruedo.

Los aficionados y el público que acudió en Teruel al último festejo de la Feria del Ángel el día nueve de julio tardaran en olvidar la tragedia que todos tuvimos que vivir. Un golpe de viento dejo al descubierto al rematar una serie con la muleta a Víctor Barrio, “Lorenzo”, que así se llamaba el toro de la ganadería de Los Maños lo derribó y de una  certera cornada atravesó el pecho del torero causándole instantáneamente  la muerte.

A los sesenta y cuatro años de edad el torero mexicano Rodolfo Rodríguez “El Pana”, sufrió en la Ciudad de Lerdo el día uno de mayo una terrible cogida. Un toro le partió la columna vertebral, muriendo el día dos de junio en un hospital de Guadalajara en México. Se fue a la tumba sin ver cumplida su gran ilusión, como era confirmar su alternativa en la plaza de Madrid. En treinta y siete años como matador de toros no encontraron una fecha para que “El Pana” viera cumplido su sueño. Cosas de la gente del toro que a veces dan que pensar.

Renatto Mora era un joven novillero peruano de veinte años que pocos conocíamos hasta la triste noticia de su muerte en Malco (Perú) el día 17 de mayo. Un novillo le arranco la femoral. En la plaza no existía ni enfermería y tampoco ambulancia para el traslado del herido, el hospital más cercano estaba a ciento veinte kilómetros, cuando llegó a él Renatto había muerto desangrado.          

Y por último en Pasca (Colombia) el componente de un espectáculo cómico taurino encontró la muerte por un fuerte golpe que le ocasiono un becerro.

La temporada como titulamos en este comentario ha sido luctuosa y sangrienta. No se asusten, no les voy a dar la lista completa de los heridos a lo largo de la misma. Pero si quiero recordar a otros toreros que estuvieron muy cerca de perder la vida y que la salvaron, seguramente porque como a todos no les había llegado su día. Llámenlo como quieran, milagro, casualidad, suerte al caer en buenas manos…….

Al banderillero sevillano José Manuel Soto, le tuvieron que cortar una pierna porque en ello le iba la vida. Desde junio el matador de toros Manuel Escribano sigue luchando para recuperarse del cornalón que un toro le pego en Alicante. Los novilleros Rafael Serna  y Pablo Belando, se llevaron de Madrid los dos percances más graves de la temporada en las Ventas. Los partes médicos hablaban de estado muy grave. Para que seguir, la lista sería interminable. El Toro, no lo olviden, siempre se cobra su tributo en sangre y muerte.

 

                                                                                      Aniceto Blasco.

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