Discurso completo de la Presidenta Rudi esta mañana en el Debate sobre el Estado de la Región

Miércoles, 19 Septiembre , 2012 | Por | Categoria: Aragón

Los principales puntos sobre los que ha girado el discurso de Luisa Fernanda Rudi han sido

-Las finanzas aragonesas están más saneadas desde que se firmara el Acuerdo para la Gobernabilidad de Aragón.

-Rudi advierte un cambio de tendencia en la Comunidad Autónoma

-El Gobierno de Aragón seguirá defendiendo la minería ante al Gobierno Central

-Rudi: “Aragón debe vivir una nueva revolución agrícola, además de producir tenemos que ser capaces de transformar y comercializar nuestros productos”.

-La nieve, un sector estratégico para conseguir el desarrollo económico

-La TCP sigue siendo una prioridad en materia de comunicaciones para Rudi

-Rudi: “La asistencia sanitaria se seguirá prestando a todo el que la necesite”

-Nuevos proyectos del Gobierno de Rudi modernizarán y harán más eficaz la Administración

-Rudi: “En Aragón es imprescindible apostar por nuevas redes de transporte, redes tecnológicas, que vertebren y desarrollen la Comunidad”

-Rudi impulsa una Estrategia de Calidad y Excelencia para luchar contra el fracaso escolar

-El Ejecutivo autonómico hace realidad la apertura de la Residencia de Utebo

A continuación , el discurso integro

http://www.cortesaragon.es/fileadmin/_DMZMedia/comunicacion/debates/20120912_debateEstadoCAA/20120912debateGeneral.mp4

DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA. INTERVENCIÓN DE LA PRESIDENTA LUISA FERNANDA RUDI.

19 de septiembre de 2012

 

Comparezco en esta Cámara para hacer balance y para someter al control de sus señorías el primer año de gobierno de una legislatura que es decisiva para las próximas generaciones de aragoneses.

 

Permítanme comenzar por recordar algunos de los puntos principales del programa de gobierno que expuse en esta misma Cámara durante mi discurso de investidura.

 

Para poder evaluar los resultados es importante tener a la vista los propósitos, y mis propósitos declarados pueden sintetizarse así:

 

1 Afirmé que la primera clave de esta legislatura debía ser el respeto institucional y la capacidad de alcanzar y mantener acuerdos. El resultado electoral nos encomendó la formación de Gobierno, sumando otras voluntades políticas.

 

2 En segundo lugar, mostré mi compromiso de hacer de estas Cortes el centro de la vida política aragonesa, otorgándoles el protagonismo que merecen en todo sistema parlamentario y especialmente en Aragón, donde esta tradición es esencial en la historia.

 

3 En tercer lugar, anuncié un nuevo modelo de gestión pública basado en el rigor, la austeridad, la transparencia y la ejemplaridad. Un modelo de gestión realmente al servicio de los ciudadanos y atento a sus necesidades.

 

4 Y finalmente, como cuarto compromiso fundamental, presenté un programa de gobierno apoyado en cinco palancas para lograr la modernización integral de Aragón. Esas palancas eran y siguen siendo:

 

– una Administración moderna y eficiente.

– una nueva estructura económica que nos permita salir reforzados de la crisis.

– infraestructuras sostenibles capaces de vertebrar territorial y socialmente Aragón.

– educación de calidad y en libertad como clave de una sociedad de oportunidades real,

– y políticas de cohesión eficientes y renovadas para asegurar el futuro de la sociedad de bienestar.

 

Como expliqué entonces y reitero ahora, este programa de gobierno no fue propuesto por capricho sino por responsabilidad. No fue propuesto para rebajar la calidad y la fuerza de nuestros instrumentos de cohesión sino para mejorarlas; no fue propuesto para dañar la justicia social sino en nombre de la auténtica justicia social.

 

Se formuló y se presentó como programa electoral, por parte de mi partido, después de un largo proceso de diálogo con la sociedad aragonesa, después de muchas horas de estudio y de reflexión, después de muchos foros en los que la sociedad civil aragonesa nos dio a conocer sus temores y sus esperanzas, sus problemas y sus necesidades; sus ilusiones y su deseo de cambio, de reforma y de modernización. Nos pidió que formuláramos un programa que la hiciera más libre, más próspera, más culta, más unida y más solidaria. En definitiva, nos pidió un programa para un Aragón mucho mejor.

 

Así lo hicimos, y el resultado fue un proyecto que obtuvo una nítida mayoría electoral, pero no suficiente. En cumplimiento de ese mandato el Partido Popular y el Partido Aragonés firmamos el “Pacto para la Gobernabilidad de Aragón”.

 

Un proyecto que está en marcha y en el que sigo creyendo con la misma convicción que el día que recibí el respaldo de esta Cámara para asumir la presidencia del Gobierno de Aragón. Las circunstancias en las que nos movemos, la evolución de los acontecimientos no ha hecho más que confirmar el diagnóstico, el pronóstico y por supuesto el proyecto.

 

Pienso lo mismo, y hago lo que dije que haría.

 

Nuestro proyecto tiene una base autonómica, aragonesa, pero tiene un impacto nacional y europeo. Aragón no es una isla ni económica, ni política, ni social. Aragón no puede pretender ir a contracorriente de España y de Europa. Al contrario, debe sumarse a esta corriente de prosperidad, tal y como estamos haciendo ya. Y nuestra Comunidad, directamente, debe tratar de liderarla.

 

Nuestros esfuerzos están dando resultados, y los datos indican que estamos situándonos entre las mejores comunidades autónomas de España.

 

Nuestro futuro, el nuestro y el de cualquiera, depende de nuestra capacidad para insertarnos en las grandes corrientes económicas, tecnológicas, culturales y sociales, y no en apartarnos de ellas.

 

El reto que tenemos por delante es ser capaces de aportar lo que somos al gran acervo común europeo, no encerrarnos en nosotros mismos pensando que así estaremos a salvo de los cambios. El reto es ser europeos no solo por origen o por geografía, sino también por convicción y por actitud.

 

 

El mundo está cambiando muy rápidamente. Y Europa no se ha adaptado a él tan deprisa como es necesario hacerlo. En ese mundo nuevo el papel de Europa se encuentra en entredicho porque su futuro es incierto. Y es necesario que cooperemos a despejar las dudas y a hacer que el proyecto europeo recupere su fuerza.

 

Una parte esencial de ese proyecto es la moneda común, el euro; una moneda que, quiero recordarlo, tiene su origen en el Tratado de la Unión Europea ampliamente apoyado por la sociedad española y aragonesa.

 

Se trata, por tanto, de un proyecto compartido, de un proyecto nacional en el que se integra Aragón. Lo que el Gobierno hace no es más que cumplir con ese compromiso nacional del que todos somos artífices. Quien quiera renunciar ahora a ese proyecto es quien tiene que dar a la opinión pública las explicaciones correspondientes.

 

Ese proyecto europeo, uno de nuestros grandes proyectos nacionales, se encuentra sometido a graves tensiones. Se está dibujando el mapa del mundo del siglo XXI y en su centro ya no se encuentra nuestro Viejo Continente.

 

Si no nos movemos deprisa serán otros quienes nos asignarán un lugar en ese mapa, como está ocurriendo ya, y no será el que nos guste. Europa, y España con ella, y Aragón con ella, están siendo arrastradas hacia posiciones marginales, y frente a esa deriva es preciso reaccionar.

 

Crecemos menos, envejecemos y perdemos relevancia exterior. Esta es la realidad europea. La realidad española y aragonesa. Demasiado importante como para pensar que se puede ignorar.

 

 

Nuestra moneda común y lo que ella demanda en términos de gestión pública es nuestro mejor instrumento para evitar la marginalidad de Europa y nuestra propia marginalidad. El euro no es el problema sino la solución al verdadero problema.

 

Es evidente -y lo digo literalmente porque tenemos la evidencia-, que nuestro país puede hacerlo mucho mejor. Y para ello es necesario que las Comunidades Autónomas volvamos a ser motor y dejemos de ser lastre. Debemos actuar con responsabilidad institucional, con exigente lealtad, con respeto al modelo de relaciones que nace de la Constitución de 1978.

 

Debemos liberarnos de la pesada carga de la deuda y del déficit que nos impide avanzar y salir de la crisis. Debemos sumarnos a la corriente mundial de crecimiento en la que muchos están empezando a situarse ya porque hicieron antes los deberes.

 

No podemos pedir a nadie que crea en nosotros más de lo que nosotros mismos lo hacemos. Creer en nosotros significa creernos capaces de equilibrar las cuentas, de ajustar el gasto, de gestionar mejor para mantener el bienestar.

 

La deuda ha actuado como una cinta transportadora que nos permitía avanzar sin hacer el esfuerzo de caminar. Otros pagaban lo que nosotros gastábamos. Ahora, ese suelo se ha parado, esa cinta transportadora, y si queremos seguir avanzando tenemos que caminar por nosotros mismos.

 

Eso significa que la mayoría que puede caminar debe hacerlo. Cada uno según sus posibilidades, pero debe hacerlo. Y significa además que debemos ayudar a avanzar también a aquellos que no pueden por sí solos.

 

 

La alternativa que algunos proponen es que nos quedemos quietos hasta que “alguien” venga desde Alemania o desde China para arreglarnos los problemas porque sí. Han decidido no moverse y entorpecer el paso a los que quieren seguir adelante. El trabajo de este Gobierno es hacer posible que todos avancemos, los que pueden por sí mismos, por sí mismos; los que no, con ayuda del resto.

 

Nuestro programa de gobierno pretende precisamente eso, comenzar a hacer nuestra parte para que se pueda volver a confiar de nuevo en nosotros. Pretende hacer realidad una verdadera solidaridad entre aragoneses y españoles, y superar la falsa solidaridad de la deuda.

 

Creemos tanto en la solidaridad, en la verdadera solidaridad, que estamos dispuestos a hacer nuestra parte sin excusas, estamos dispuestos a hacer nuestros propios sacrificios. Y creo, sinceramente, que eso es también lo que quiere la gran mayoría de los aragoneses.

 

La gestión de mi Gobierno durante este año tiene su origen, como antes decía, en el contenido del discurso de investidura y en el Pacto de Gobernabilidad suscrito por el Partido Popular de Aragón y el Partido Aragonés. Un acuerdo que ha proporcionado la estabilidad política necesaria para afrontar la grave situación que vivimos, originada por una crisis que se asentó entre nosotros hace ya demasiados años. Esta estabilidad nos ha permitido acometer las reformas necesarias y sentar las bases del crecimiento futuro que será él que nos permitirá mantener nuestro sistema de bienestar.

 

Se dice, y yo lo comparto, que a Aragón se la reconoce por su derecho y por ser tierra de pactos, pues bien, desde el Gobierno hemos procurado cumplir con ambas premisas manteniendo un permanente dialogo con todos los sectores, grupos políticos, instituciones y agentes sociales.

 

Así, el acuerdo firmado el pasado mes de marzo con empresarios y sindicatos para mejorar la competitividad y el empleo es un ejemplo de esa política de entendimiento que propugnamos.

 

También es ejemplo de diálogo el ‘Grupo de trabajo de Educación’ constituido el año pasado en él que participaron activamente representantes de la comunidad educativa con propuestas factibles para mejorar la gestión y la calidad de la educación y que mayoritariamente han sido recogidas por este Gobierno.

 

Del mismo modo, en Sanidad, en otro grupo de trabajo, representantes sociales y sindicales han aportado sus ideas para el diseño de una nueva política sanitaria y asistencial que optimizando sus costes nos permita mantener la máxima calidad.

 

La voluntad de pactos fue también trasladada al principal partido de la oposición, en concreto para la elaboración del Presupuesto de la Comunidad Autónoma para el año 2013.

 

Soy muy consciente de que no es habitual que un Gobierno con mayoría parlamentaria suficiente oferte a su principal adversario político la conformación de una ley tan relevante como es la presupuestaria, pero sinceramente creo que en situaciones excepcionales como la que vivimos, las iniciativas también deben ser excepcionales y hubiera sido muy positivo, además de ejemplarizante, que este acuerdo hubiera visto la luz.

 

Ese pacto de gobernabilidad también comprometía –y a mi entender lo estamos cumpliendo- a una política de austeridad y ahorro combinada con el mantenimiento de las prestaciones en sanidad, educación y políticas sociales. A todas ellas me referiré con mayor amplitud más tarde.

 

Igualmente, hacía referencia al impulso de las relaciones bilaterales entre Aragón y el Estado; el respaldo a las obras del Pacto del Agua de Aragón; o a la Travesía Central del Pirineo; asuntos que en este primer año se han recuperado y que también citaré más adelante.

 

En cualquier caso, deseo ratificar que el pacto de gobernabilidad que sostiene a mi Gobierno es sólido, que en este primer año se ha visto reforzado y que estamos cumpliendo nuestra agenda de trabajo.

 

Les aseguro que nunca olvidamos que nuestra prioridad son los aragoneses, y que son sus intereses los que coronan el frontispicio del acuerdo entre Partido Popular y Partido Aragonés.

 

Pretendo, a continuación, formular un balance sectorial de lo hecho en este primer año de Gobierno y ya les adelanto que no acometeré el relato de un exhaustivo catálogo de las numerosas acciones ejecutadas o puestas en marcha, pero tampoco evitaré desarrollar con mayor precisión aquellas iniciativas políticas que, entiendo, están siendo estratégicas para alcanzar el cambio que prometí la los aragoneses.

 

Estratégico para mi Gobierno era y sigue siendo que Aragón consiguiera unas finanzas públicas saneadas.

 

Esto significa algo tan sencillo como adecuar los servicios públicos que presta la Administración a lo que realmente nos podemos permitir. No gastar por encima de nuestras posibilidades porque eso, inexorablemente, nos podría abocar a cerrar servicios básicos, como ya le sucede a alguna Comunidad Autónoma de nuestro entorno más próximo.

 

 

De hecho, la auditoria encargada por mi Gobierno a la Intervención General –necesitábamos una foto fija y real de la situación económico-financiera de la Comunidad Autónoma a septiembre de 2011- nos confirmó tres cosas: primero, una situación crítica en la tesorería; segundo, una tendencia desmesurada del incremento de la deuda; y tercero, un sector público empresarial en una muy difícil situación.

 

Por simplificar: apenas había dinero en la caja porque se gastaba más de lo que se ingresaba, se pagaba a crédito en el mejor de los casos cuando no se dejaban las facturas en los cajones, y finalmente teníamos una estructura tan grande que era imposible mantener.

 

Trasladado a cifras: una deuda financiera de 3.332 millones de euros; 168.000 “facturas en los cajones”, por un importe de 468 millones de euros de los cuales 400 correspondían a deuda sanitaria, a gastos sin pagar y sin reconocer, (220 de 2010 y 180 del primer semestre de 2011) y 560 millones de euros de deuda en las empresas públicas (deuda financiera y proveedores) de los cuales 173 correspondían a PLAZA, 18 a PLATEA, 41 a PLHUS, 108 a SVA, 71,8 a EZE y 150 de ZAV.

 

Por ello resultaba estratégico, pero además urgente, sanear las finanzas públicas de Aragón y para ello hemos creado y utilizado, varias herramientas:

 

1. Una Ley de Estabilidad Presupuestaria cuyo objetivo es procurar dar confianza a los inversores a través del control del gasto y la deuda pública.

2. Hemos controlado el déficit -es decir, ajustamos gastos a ingresos reales- y cumpliremos con el objetivo del 1,5% del Producto Interior Bruto regional al terminar 2012.

3. Hemos actualizado el Plan Económico-Financiero de Reequilibrio y, por lo tanto, contamos ya con una previsión realista de gastos e ingresos para los próximos años.

4. Nos hemos adherido al Plan de Pagos a Proveedores diseñado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, lo que ha permitido que autónomos y profesionales hayan podido, por fin, cobrar de la Administración autonómica facturas que tenían pendientes en algunos casos desde hacia mas de tres años.

5. Nuestro Plan de lucha contra el fraude fiscal nos ha permitido aflorar 15 millones de euros de deuda tributaria en un solo año.

 

Son, como digo, herramientas imprescindibles para que la finanzas públicas de Aragón –que en realidad, no lo olvidemos, son las finanzas de todos los aragoneses- estén hoy más saneadas y en bastante mejores condiciones que hace un año.

 

No querría dejar sin citar la necesaria racionalización que también hemos acometido en el sector público aragonés.

 

Con fecha 29 de Noviembre pasado se anunció el proceso de racionalización del sector público empresarial como ampliación del iniciado en octubre del 2010 por el anterior gobierno; en estos momentos han sido liquidadas o están en proceso avanzado de liquidación 12 compañías; 4 han revertido a la administración; se ha acometido y se encuentra ya en sus últimas fases el proceso de fusión de distintas sociedades entre ellas Sodemasa y Sirasa por un lado y las dedicadas a la actividad turística por otro; también están en marcha y en algunos casos han concluido ya los procesos de desinversión de 45 sociedades en las que la Comunidad Autónoma es socio minoritario.

 

 

Asimismo, puesto que la diferente composición accionarial de las principales empresas inmobiliarias (PLAZA, PLHUS, PLATEA o EXPO ZARAGOZA EMPRESARIAL) dificulta su fusión, hemos procedido a unificar y coordinar la gestión de las mismas en Suelo y Vivienda de Aragón.

 

Como les decía, nuestro compromiso era en primer lugar conseguir unas finanzas públicas saneadas y, en paralelo, también, una Administración eficiente, austera y transparente. Lo explicaré.

 

Una Administración eficiente significa que a los ciudadanos les sea menos costoso el funcionamiento, la propia burocracia de la Administración. Por eso pusimos en marcha, hace ahora un año, un Plan de Racionalización del Gasto Corriente que va a ahorrar a los aragoneses 105 millones de euros entre los años 2011 y 2015.

 

Por ejemplo, la supresión de alquileres de oficinas para dependencias del Gobierno nos ha supuesto un ahorro en lo que llevamos de año de más de 3 millones de euros, y la revisión de las condiciones del concurso para la prestación del servicio de telefonía nos supondrá otro de 27 millones.

 

Ahora y siempre los ciudadanos nos demandan ejemplaridad a los políticos, en cumplimiento de esa demanda reduje de once a nueve los departamentos que conforman el Gobierno, suprimí la figura de los viceconsejeros, así como el 40% de los asesores que había en la anterior etapa, hemos cerrado la oficina de representación de Madrid y en la oficina de Bruselas hemos ajustado la plantilla al trabajo real; en suma hemos reducido la estructura de la Diputación General de Aragón haciéndola más pequeña y menos gravosa para el ciudadano, sin que por ello haya perdido eficacia.

 

 

Pero una Administración eficiente es, además, la que vela por el mejor funcionamiento de los recursos humanos disponibles. Por el bien hacer de la Administración pero también, y no menos importante, por él de los propios funcionarios.

 

Cuando tomamos posesión hace un año, más del 40% de los empleados públicos de servicio generales estaban en situación de interinidad o comisión de servicio, con las profundas disfunciones organizativas y de trabajo que ello origina. Hoy, los departamentos tienen ya aprobada una nueva Relación de Puestos de Trabajo y se están convocando concursos internos bajo los criterios de concurrencia, capacidad y mérito, reitero, de concurrencia, capacidad y mérito.

 

Para este Gobierno, en un sentido amplio eficiencia es también la defensa de los intereses de la Comunidad Autónoma y en defensa de los mismos mi Gobierno ha reclamado al Estado en concepto de mermas tributarias 370 millones de euros, reclamación cuya resolución está pendiente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

 

Pero si reclamar lo que entendemos que en justicia nos pertenece es defender nuestros intereses también lo es impulsar el funcionamiento de los instrumentos que el Estatuto pone a nuestra disposición.

 

En este ámbito deseo destacar la reunión, con su nueva composición, de la Comisión Bilateral de Cooperación Aragón-Estado que se celebró el pasado mes de julio aquí en Zaragoza, después de años en dique seco; y les adelanto que tendremos una nueva reunión de esta Bilateral, y sobre cuyo orden del día estamos trabajando, en la segunda quincena de octubre, exactamente el día 22.

 

Y además de la eficacia y la austeridad, hay otro concepto o mas bien diría otra practica de mi gobierno que quiero destacar hoy aquí; la transparencia de cara a los ciudadanos y al Parlamento.

 

Tenemos muy avanzada la elaboración de un proyecto de ley de Transparencia, Participación Ciudadana y Buen Gobierno, que se debatirá con agentes jurídicos y sociales antes de ser remitido a estas Cortes. En esta misma línea de transparencia, los convenios firmados por los distintos Departamentos son públicos y se cuelgan en la página web del Gobierno de Aragón.

 

Pero además de Presidenta del Ejecutivo autonómico, nunca olvido mi condición de parlamentaria, creo sin reservas en el parlamentarismo y en estas Cortes como centro de la vida política. Lo manifestaba en la primera parte de mi intervención y lo reitero ahora: el funcionamiento democrático tiene su base en el Parlamento y, a su vez, el Parlamento precisa de la transparencia para ser eficaz.

 

En este aspecto me siento legítimamente orgullosa de lo realizado por el Gobierno que presido, en este primer año de la legislatura: he comparecido 10 veces en el pleno y he contestado 27 preguntas; se han celebrado 184 comparecencias de consejeros y directores generales, frente a las 101 y 115 en el mismo periodo de tiempo de las dos anteriores legislaturas; más de 2.000 preguntas escritas respondidas, es decir, el 99% contestadas en tiempo y forma; y 952 peticiones de información al Gobierno de las que sólo nueve están fuera de plazo, lo que significa un grado de respuesta del 99%. Son datos que conocen bien, no son opiniones ni interpretaciones.

 

Por resumir esta parte: un año después de que Partido Popular y Partido Aragonés llegaran al Gobierno las finanzas de la Comunidad Autónoma están mejor y por lo tanto nuestra solvencia económica es mayor, hemos dado pasos importantes para conseguir una Administración autonómica más eficiente y menos gravosa para los ciudadanos, hemos impuesto la austeridad como norma de comportamiento y, sin duda, el Gobierno y las acciones que acomete son hoy más transparentes y accesibles que ayer.

 

Otro capítulo al que voy a pasar revista, y lo haré con cierto detalle, se refiere a lo realizado por mi Gobierno para impulsar el crecimiento económico y la competitividad de nuestras empresas. Porque ésta es una parte de nuestra acción a la que hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo convencidos de que el control del déficit público no es suficiente para salir de esta crisis.

 

Algunos datos nos permiten mirar con menos pesimismo, que no conformismo, el futuro más próximo.

 

Históricamente la Encuesta de Población Activa de Aragón ha presentado tasas de desempleo por debajo en 5 o 6 puntos de la media nacional. Sin embargo, a partir del año 2008 y hasta el segundo semestre del 2011, el paro en Aragón creció a más velocidad que en el resto de España y supuso que esa distancia en positivo que manteníamos con la media nacional se acortara sensiblemente.

 

Pues bien, a lo largo de este último año el paro en Aragón, a pesar de que alcanza una cifras inaceptables, reitero, inaceptables y dramáticas, ha crecido a un ritmo más lento que en el resto de España y eso ha permitido de nuevo que los datos de la EPA del segundo trimestre de 2012 muestren una tasa de paro en Aragón 6 puntos,(5,99) por debajo de la media nacional, siendo esta distancia mayor si comparamos las sangrantes tasas de los jóvenes desempleados 39,83% en Aragón frente al 53,28% de media nacional (-13,45), o si analizamos el número de hogares que en Aragón tienen a todos sus miembros en paro, el 8,78% bastante menos que la media nacional, el 13,34%.

 

La evolución del PIB aragonés se ha comportado algo menos mal que el PIB nacional –su variación en el primer trimestre de 2012 ha sido de un -0,1% mientras el nacional lo ha hecho en ese mismo periodo en un -0,6%-. Nuestra cifra de déficit público tanto en 2011 como en el primer semestre de 2012 ha estado por debajo de la media nacional y cumpliremos, como he dicho anteriormente, con el objetivo del 1,5% marcado para este año.

 

Al mismo tiempo los diferentes estudios económicos que se publican muestran como fortalezas de la economía aragonesa la diversificación de su tejido productivo, su mayor capacidad de exportación, a pesar de los malos datos de este primer semestre (debido sobre todo ala coyuntura que atraviesa Opel) y la mayor aportación del sector industrial al PIB regional .

 

¿Estos indicadores ‘menos malos’ consuelan a mi Gobierno? Evidentemente no, y mucho menos pueden consolar a los más de cien mil desempleados aragoneses. Ahora bien ¿está cambiando la tendencia? ¿estamos en una posición menos mala que otras Comunidades? Pues sinceramente creo que si, y no deseo arrogar al Ejecutivo que presido más mérito que el que estrictamente le corresponde en este asunto.

 

La firma, hace mas de medio año, entre mi Gobierno, y los Agentes Sociales, del Acuerdo Social para la Competitividad y el Empleo (2012-2015) está permitiendo que la actividad económica en nuestra Comunidad Autónoma goce de un entorno más adecuado para su desarrollo. Son 64 medidas concretas que representan el valor de la unidad y el trabajo de todos los sectores implicados para superar la crisis, a través del fomento de la actividad empresarial, la formación y la creación de empleo.

 

De igual manera la ‘Estrategia Aragonesa de Competitividad y Crecimiento’, que recoge las líneas maestras de nuestra política económica para los próximos años, es otro elemento sustancial en la conformación de ese “hábitat más favorable” –si me permiten la expresión- para la creación de empleo en Aragón.

 

 

Esta Estrategia plantea seis sectores de actividad básicos –agroalimentación, energía, automoción, logística, turismo y nuevas tecnologías- y está construida sobre un nuevo enfoque en el que la creatividad, la eficiencia, la colaboración y las sinergias con el sector privado y la vocación de servicio deben suplir el hueco al que nos obligan las restricciones presupuestarias impuestas por la crisis.

 

Unas restricciones que, sin embargo, deliberadamente hemos querido que no afecten a los jóvenes y emprendedores a los que consideramos parte sustancial en la recuperación económica de nuestra Comunidad. En este primer año de legislatura el Gobierno ha trabajado con intensidad en acciones de apoyo como el ‘Programa Emprendedores’ y la ‘Fundación Aragón Invierte’, sobre la que mas adelante hablaré.

 

La creación de la ‘Plataforma Europea’ para asesorar a las PYMES exportadoras, la puesta en funcionamiento del ‘Observatorio Aragonés del Comercio’ o acuerdos con las Cámaras de Comercio para la implantación de las nuevas tecnologías de la información constatan que el Gobierno que presido considera el crecimiento de la actividad económica regional como clave, sustancial y prioritario, en cuanto a generador de puestos de trabajo.

 

De hecho, a lo largo de este año se han captado inversiones como el nuevo centro de Enagas en la carretera de Madrid o la instalación de la empresa canadiense Ballard Powers Systems en Walqa, y hemos concedido ayudas para el desarrollo competitivo de la actividad industrial a través del programa ADÍA.

 

El aumento de nuestro potencial industrial debe ir acompasado con el despliegue de una red energética suficiente, por ello, a lo largo de este año se ha trabajado en hacer más tupida la red de gaseoductos (Fraga-Alcolea, Borja, Belchite), así como en aumentar las posibilidades de suministro eléctrico (subestaciones de Mezquita y Esquedas) en puntos y áreas estratégicas.

Con respecto a la situación del sector de la minería en Aragón tengo que recordar que tanto el Consejero de Industria e Innovación como yo misma hemos estado y seguimos estando, y seguiremos, en permanente contacto con los responsables del Ministerio para hacerles llegar las especificidades de la minería aragonesa, que por ser más competitiva que la de otras zonas de España puede permitir a sus empresas mantenerse activas sin subvención mas allá del año 2018 y sobre todo, impulsando al Gobierno de España para que, ante la UE, consiga que esas empresas no tengan que devolver las ayudas que hubieran podido recibir.

 

Pero para conseguirlo es necesario que el volumen de producción autorizado se mantenga; esta demanda razonable y realista del sector minero aragonés en su conjunto, tanto de las empresas como de los trabajadores, la hemos apoyado desde mi Gobierno y la seguiremos defendiendo frente al Gobierno central.

 

En otro orden de cosas también quiero decir que en la distribución del Fondo de Inversión de Teruel para este año 2012 se contemplarán partidas de inversión destinadas a proyectos situados en algunos municipios de estas zonas.

 

En el ámbito de las competencias tributarias que nos son propias hemos establecido una bonificación que de manera progresiva alcanzará el 100% en la cuota del impuesto de sucesiones entre cónyuges y de padres a hijos. Lo hemos complementado con un ‘Programa de Incentivos Fiscales’ que rebaja la presión fiscal a los pequeños y medianos empresarios que deseen invertir para mantener o crear nuevos puestos de trabajo, iniciar una nueva actividad económica o traspasar un negocio.

 

 

También hemos derogado los impuestos ambientales que recaían sobre un sector estratégico de crecimiento para Aragón como es el de la nieve; es decir, hemos aplicado una política fiscal incentivadora de la actividad económica.

 

Pero igual que para mi Gobierno los jóvenes, los emprendedores, autónomos y PYMES están llamados a convertirse en palancas principales para la recuperación económica, no es menos cierto que la mitad de la población aragonesa reside en el medio rural y que la actividad agraria tiene para nosotros la consideración de prioritaria.

 

Prioritaria por tres motivos, y no menores: (1) como sector productivo estratégico económico, (2) porque asienta población en el territorio, y (3) por los beneficios ambientales y de conservación que genera. Por ello desde el Gobierno consideramos la agricultura, junto a los sectores ya citados, como un elemento más para fomentar el crecimiento económico.

 

La ‘Estrategia Política de la Agroindustria en Aragón’ que hemos diseñado va a constituir, sin duda, un elemento dinamizador del ámbito rural. No nos conformamos con producir, ni siquiera con producir con calidad –somos líderes en algunos productos-, sino que además queremos que en Aragón se quede el valor añadido de la transformación y la comercialización.

 

En ese círculo que se inicia en la producción y termina en el consumo es donde estamos convencidos que radica la –si me permiten denominarlo así- ‘nueva revolución agrícola’ que llevamos camino de implementar en Aragón. Sobre el contenido de esta estrategia volveré más adelante.

 

 

 

 

Todo ello sin olvidar las líneas de mejora de explotaciones, las ayudas a jóvenes agricultores, la modernización de regadíos, las concentraciones parcelarias y la modificación de la Ley de Montes que permitirá aprovechar los recursos forestales de manera sostenible; actuaciones todas ellas más que demostrativas de nuestra voluntad de recuperar la enorme potencia que posee el entorno rural para ayudar a la recuperación económica de la Comunidad.

 

No querría olvidar, llegados a este punto, una cuestión importante para el conjunto de los aragoneses: el aprovechamiento de las aguas de los ríos que discurren por Aragón.

 

Creo, sinceramente, que la reunión de la Comisión Mixta del Pacto del Agua del pasado dos de mayo en Zaragoza fue especialmente relevante para especificar los compromisos del Ministerio de Agricultura con las obras hidráulicas. Como asunto destacado de aquella jornada figura el apoyo explícito al recrecimiento del embalse de Yesa, está ya aprobado el calendario de ejecución de las obras, así como la licitación del Embalse de Biscarrués y las Balsas de Almudévar.

 

El almacenamiento de agua es, Señorías, sinónimo de riqueza y lo saben bien las regiones que disponen sobradamente de este recurso, por ello consideramos la ejecución de las obras hidráulicas como otra palanca más de crecimiento, en este caso sostenido en el tiempo.

 

En cuanto a la utilización del turismo como catalizador del desarrollo económico de Aragón señalar que lo verdaderamente importante era pasar de la teoría a la práctica. Y lo estamos haciendo. Por eso hemos creado un marca única y además hemos elaborado un ‘Plan Diferencial de Promoción Turística’ para el horizonte 2012-2015 que va a suponer un cambio de rumbo en los mecanismos y mensajes de promoción turística de Aragón.

 

Me detendré ahora en el subsector de la nieve. Mi Gobierno considera un paso estratégico para el desarrollo económico de la comarca de la Ribagorza y la recuperación del valle del Aragón, la ampliación de la estación invernal de Cerler a través de Castanesa, y la unión entre sí de las estaciones situadas en los valles de Tena y del Aragón con la incorporación a este proyecto del edificio de la estación de Canfranc.

 

Somos muy conscientes de la falta de recursos públicos disponibles para acometer a corto plazo estas iniciativas, pero precisamente es en época de escasez cuando hay que redactar los proyectos y substanciar los trámites administrativos necesarios para iniciar su ejecución en el momento que la situación económica lo permita.

 

Mi Gobierno asimismo entiende y cree necesario aprovechar todas las sinergias tanto públicas como privadas que vienen actuando en este sector en Aragón y en esa línea, de conseguir sinergias y aunar voluntades, venimos trabajando desde hace meses.

 

Con respecto a las no menos importantes estaciones de la provincia de Teruel, el Gobierno aprobó definitivamente el proyecto de ampliación de la estación de esquí de Valdelinares, y con cargo al FITE de este y los próximos años, se acometerán las obras necesarias para su ejecución.

 

Nuestra condición de Comunidad Autónoma especialmente extensa en cuanto a territorio obliga a este Gobierno a exhibir una sensibilidad especial respecto a la modernización de sus infraestructuras de comunicaciones.

 

Pese a la precariedad presupuestaria, mi Gobierno no ha estado parado en materia de infraestructuras. Más bien al contrario, porque lo cierto es que en obras públicas, urbanismo y vivienda era imprescindible clarificar y ordenar la situación de partida.

Antes he recordado al hablar de la situación financiera de Aragón las elevadísimas cifras de endeudamiento de las sociedades inmobiliarias, y siendo esto grave, todavía lo es más que estas deudas tuvieran unos plazos de vencimiento, casi todos dentro de esta legislatura, que hacían imposible aún en el mejor de los casos su cumplimiento, y menos todavía en una situación como la que desde el año 2008 mantiene a los mercados inmobiliarios en una total atonía.

Por ello ha sido preciso abrir un proceso de renegociación de las deudas de estas sociedades, alguno de ellos está ya finalizado, para permitir encarar el futuro con más realismo y algo más de holgura financiera y sobre todo para evitar que su situación siguiera actuando como un pesado lastre a la hora de financiar los Presupuestos de la CA.

 

¿Qué es, por tanto, lo que ha hecho mi Gobierno en materia de infraestructuras?, es realmente lo que me interesa resaltar en esta mañana

 

Desde el primer momento ya destaqué en mi intervención de investidura, y he venido reiterando en diferentes foros nacionales y europeos, que hacer realidad la Travesía Central del Pirineo constituiría nuestra prioridad en materia de comunicaciones. Hoy, a diferencia de hace un año, el Gobierno de España está fuertemente comprometido con el proyecto, varias comunidades autónomas, una región portuguesa y otra francesa se han sumado a la iniciativa, y tanto los principales operadores ferroviarios europeos como empresas constructoras nacionales avalan decididamente un apuesta originariamente aragonesa.

 

No les insistiré sobre la enorme relevancia de esta propuesta, que ha recibido el apoyo unánime de los principales sectores económicos, sociales y políticos aragoneses, pero considero que es una carrera de fondo y este Gobierno –apoyado por el Gobierno de España- está preparado para afrontarla con éxito.

 

 

 

Algo parecido sucede con la reapertura de la línea del Canfranc. Nuestra voluntad política es también inquebrantable y buen reflejo de la misma resulta entre otras acciones, la compra por parte del Gobierno de Aragón del edificio de la estación.

 

Conocen bien que el Partido Popular nunca mostró su apoyo al Plan Red porque, a nuestro juicio, suponía un elevado endeudamiento de la Comunidad Autónoma durante muchos años, pero a pesar de ello debo de decirles que las decisiones que hemos tomado han venido impuestas por las circunstancias y no por prejuicios anteriores.

 

Como seguramente recordarán, de los ocho sectores en los que se dividía uno fue suspendido por el gobierno del Presidente Iglesias debido a cuestiones medioambientales, tres según el dictamen de Eurostat computaban como deuda lo que imposibilitaba su ejecución, y el cambio en las condiciones crediticias de las instituciones financieras hacía muy difícil a los adjudicatarios mantener la viabilidad económica de sus inversiones.

 

Por todo ello se establecieron negociaciones que han cristalizado en la rescisión de los contratos por mutuo acuerdo, quedando en poder de la administración aragonesa los proyectos que ya habían sido redactados, y estando en marcha uno de los sectores (Huesca-3) por cuanto el adjudicatario ha manifestado su voluntad de seguir adelante.

 

Junto a las carreteras, y en el mismo ámbito de las infraestructuras; la vivienda; sinceramente el Ejecutivo ha introducido un giro conceptual importante. La aprobación del ‘Plan Aragonés de Vivienda Social ’, dotado con 40 millones de euros para la presente legislatura, tiene como principal objetivo favorecer que los sectores sociales más vulnerables puedan acceder a una vivienda digna. Además hemos puesto en marcha una línea de ayudas para personas afectadas por los desahucios.

Dedicaré la siguiente parte de mi intervención a destacar las actuaciones del Ejecutivo de coalición en tres áreas especialmente sensibles para la opinión pública: educación, sanidad y servicios sociales.

 

Parto de la premisa de que los tres son servicios esenciales, sobre los que se sustenta el estado del bienestar tal y como lo entendemos los europeos, y la mejor garantía de mantenimiento del mismo pasa por el necesario crecimiento económico pero también por la eficiencia con la que sean utilizados los recursos que en ellos se emplean.

 

En Educación estamos aplicando las 25 propuestas para la mejora del sistema educativo de Aragón, surgidas tras un completo análisis y debate del Gobierno con la comunidad educativa.

 

De esas 25 propuestas –les enumero algunas-, hemos remitido a esta Cámara el proyecto de ley de Autoridad del Profesorado, hemos trasladado a septiembre la celebración de los exámenes extraordinarios en los centros educativos, el transporte escolar en las zonas rurales ha mejorado para que no existan desigualdades entre los alumnos de la pública y la concertada, un 96% de las familias han escolarizado a sus hijos en el centro elegido como primera opción y un 99%.en alguna de las opciones solicitadas.

 

En este curso 2012-2013 hay dos centros más para alumnos con algún tipo de discapacidad; hemos aprobado un plan para la construcción de 13 nuevos colegios y la modernización de otros 13 que se han quedado obsoletos; hemos comenzado el proceso de digitalización de las aulas de primaria, secundaria y FP para asegurar la conectividad de todos los centros; hemos mejorado el actual modelo de Educación permanente, y este curso hay cuatro nuevos ciclos formativos en Formación Profesional con 650 plazas para nuevos estudiantes.

 

En definitiva, nuestro esfuerzo y empeño –que estoy convencida que comparten la mayoría de padres, profesores y alumnos- es en definitiva mejorar sustancialmente la calidad de la educación y, en términos particulares, acabar con el fracaso y el abandono escolar. No es de recibo que una sociedad permita que tres de cada diez alumnos no terminen sus estudios de secundaria. Ése es el verdadero problema actual de nuestro sistema educativo, el fracaso y el abandono escolar, y les aseguro que mi Gobierno está fuertemente empeñado en corregirlo, y además hacerlo cuanto antes.

 

En el ámbito de la Universidad es preciso resaltar el esfuerzo presupuestario que para el Gobierno de Aragón ha supuesto mantener el importe de la Transferencia básica. Si en el año 2009 este concepto representaba un 2,48 % del presupuesto de gasto no financiero de la Comunidad Autónoma, en el año 2012 este porcentaje ha pasado a ser de un 2,95 % de nuestro presupuesto final.

Junto a la transferencia básica no podemos olvidar la existencia de otras cuantías, provenientes no solo del Departamento de Educación, sino también de distintos Departamentos del Gobierno de Aragón en forma de subvenciones o convenios, cantidades que en este ejercicio 2012 ascienden a 17 millones de euros.

Sanidad y Servicios Sociales es otra de las áreas consideradas sensibles por mi Gobierno, y como tal la hemos asumido con el firme propósito de acometer las reformas necesarias que permitan mantener e incluso mejorar su calidad con un uso más racional de los recursos.

 

En este punto quiero dejar algunas premisas claras: (1) la asistencia sanitaria se seguirá prestando a todo el que la necesite; (2) el Servicio Aragonés de Salud prestará asistencia a todas las personas que acudan a cualquier centro, ya sea de atención primaria u hospitalaria; y (3) todos los procesos asistenciales de usuarios que hayan perdido su condición de asegurado o beneficiario y que se hayan iniciado antes del 31 de agosto de 2012, seguirán su curso.

 

Reafirmo estos principios porque resulta muy sencillo hacer demagogia a costa de las personas más desfavorecidas cuando la realidad es que la asistencia sanitaria se seguirá prestando a todo el que la necesite, sin coste para aquellos que no dispongan de recursos.

 

Una buena parte de las 400 medidas contenidas en el documento elaborado en el seno del Grupo de Trabajo por la Sanidad integrado por representantes de todos los sectores relacionados con el mundo sanitario han entrado ya en funcionamiento, y el resultado está siendo muy positivo.

 

Se han reducido de ocho a cuatro las gerencias, lo que ha supuesto una gestión más unificada y una disminución de las cargas burocráticas; se controlan las horas extras del personal sanitario; se realizan más intervenciones quirúrgicas en jornada ordinaria que el año pasado; la radiografía electrónica se ha implantado en buena parte de los servicios y lo mismo se está haciendo con la receta electrónica que no tardando mucho estará lista en toda la Comuniad; el número de estancias hospitalarias ha bajado en 9.500 lo que representa un indicador de eficiencia y calidad muy significativo; y hemos ampliado la cartera de servicios en los centros de Jaca –obstetricia- y Tarazona –preoperatorios-, por poner solo unos ejemplos.

 

Respecto al nuevo Hospital de Teruel su situación actual es la siguiente: el Ayuntamiento de Teruel ha contratado el proyecto de urbanización de los accesos, del que dispondrá a finales del mes de octubre; a partir de ese momento, previsiblemente en el mes de noviembre, concederá la licencia de obras, con lo que éstas podrán comenzar. Con respecto al Hospital de Alcañiz puedo anunciarles que en breve plazo se formalizará el acta de ocupación de los terrenos y serán cedidos a la Comunidad Autónoma. Asimismo, el Fondo de Inversiones de Teruel preverá dotación presupuestaria para financiar los accesos, lo que supone un importante avance después de bastantes años de parálisis.

 

En cuanto a las prestaciones asistenciales y servicios sociales mi Gobierno considera que estamos obligados a trabajar en un nuevo modelo, lo contrario sería dar la espalda a la realidad. La aplicación de la Ley de Dependencia ha puesto de manifiesto que los cálculos que en el momento de su aprobación se hicieron fueron erróneos, y hoy, lamentablemente, nos damos cuenta de que no disponemos de los recursos que serían necesarios para la subsistencia de aquel modelo.

 

Para hacer frente a esta situación hemos diseñado el ‘I Plan Estratégico de Servicios Sociales de Aragón 2012-2015’, dotado con 412 millones de euros, donde planificamos las medidas y actuaciones, así como los recursos necesarios. Además, en este año 2012, el Ejecutivo ha multiplicado por tres la partida destinada al Ingreso de Inserción hasta llegar a los 20 millones de euros para hacer frente a los más de 1.000 nuevos perceptores de esta ayuda.

 

En la atención a los dependientes hay un cambio de orientación. Por un lado se va a potenciar la prestación vinculada al servicio frente a la prestación económica, es decir, se profesionaliza la atención a los dependientes. Pero además, la cuantía de esas ayudas va a estar determinada por la renta y el patrimonio de la persona dependiente, es decir, se aplicarán criterios de equidad.

 

Éste es un resumen de lo efectuado durante el primer año de mi Gobierno y, como no podía ser de otra manera, si lo desean en la réplica de mañana podré ampliarles con más detalle otras áreas de actuación de mi Ejecutivo que no he relatado en esta primera intervención.

 

Hasta aquí, por tanto lo realizado.

 

Ahora bien, consideraría incompleta mi intervención de esta mañana si no les adelantara el camino por el que queremos transitar durante el periodo de sesiones que ahora comenzamos.

Como anteriormente decía, en el primer periodo de sesiones del próximo año remitiremos a esta Cámara el Proyecto de Ley de Transparencia, Participación y Buen Gobierno.

 

En ese ámbito de mejora del funcionamiento de la Administración autonómica, adquiero también el compromiso de traer a esta Cámara una Ley de la Función Pública antes de la finalización del próximo mes de junio, y en paralelo, aprobaremos durante los próximos meses las órdenes que regularán la provisión de puestos de trabajo, situaciones administrativas, régimen disciplinario, o selección y formación.

 

Siguiendo esta misma línea de modernización y eficacia de nuestra Administración autonómica tenemos la voluntad de traer a este Parlamento durante el año 2013 el proyecto de Ley de Calidad de los Servicios. Nuestra intención es ir mejorando los estándares de calidad, tanto respecto a la tramitación de los expedientes como a la agilización de los plazos.

 

En mi discurso de investidura, así como en otros debates que se han producido en esta Cámara a lo largo de este último año, he puesto de manifiesto y así figura en el Pacto de Gobernabilidad firmado entre el Partido Popular y el Partido Aragonés, la necesidad de revisar la actual distribución de competencias entre las diferentes instituciones que conforman la Administración Local en Aragón, así como el número de Consejeros Comarcales.

 

He entendido y reiterado a menudo que éste es un asunto que debe acometerse con actitud abierta, sin dogmatismos y con la firme voluntad de alcanzar acuerdos; pues bien, a este respecto quiero decir que los grupos políticos que sustentan al Gobierno presentarán al finalizar este debate una propuesta de resolución solicitando a la Mesa de la Cámara la constitución en el plazo más breve posible de una Ponencia especial que acometa esa labor con un claro objetivo: racionalizar y simplificar la administración pública aragonesa bajo la premisa general de “una competencia-una administración”

 

Les pondré un ejemplo, de la experiencia acumulada hasta el momento en las distintas instituciones de la Administración local aragonesa podemos deducir la conveniencia de que el bloque de competencias en materia de Acción Social o el correspondiente a la gestión de los Residuos Sólidos y Recogida Selectiva, entre otras, sean ejercidas por la administración comarcal, mientras que las Diputaciones Provinciales ejercerían, también entre otras, las competencias de Cooperación y Asistencia a las Entidades Locales o las correspondientes a las Vías Públicas.

 

Aragón cuenta con setecientos treinta y un municipios de los cuales mas del 71% son menores de quinientos habitantes y aproximadamente el 45% no llega a los doscientos cincuenta; a muchos de estos últimos les resulta complicado ejercer sus competencias propias, por lo que para aquellos que así lo deseen se podría arbitrar un procedimiento de encomienda mediante convenio o acuerdo con la Comarca de su territorio, para que sea ésta quien las ejecute en su nombre, siempre obviamente, con sujeción a las directrices de los órganos de gobierno del propio municipio.

 

En materia de Justicia puedo anunciarles que a finales de este año la Audiencia Provincial de Zaragoza estrenará sus nuevas instalaciones y que la Ciudad de la Justicia será, por fin, una realidad en el primer semestre de 2013. Se trata de un primer paso, muy importante en lo que supone de mejora de las dotaciones y equipamientos judiciales.

 

Las políticas de impulso económico, como ya he relatado extensamente, han constituido en este primer año una de las sólidas columnas sobre las que estamos generando el cambio que Aragón necesita y, por esta razón, van a ser reforzadas en este curso político que ahora comenzamos.

Implantaremos el llamado ‘Canal Único para Emprendedores’, como canal virtual de información que incluirá: toda la oferta pública y privada, así como las líneas de ayuda disponibles, los servicios de asesoramiento y líneas de financiación que existen para emprendedores, y una homogeneización de procesos para el establecimiento de los planes de negocio, entre otras cuestiones.

 

También en este curso, con el objetivo de fomentar el crecimiento de la dimensión de las empresas aragonesas, pondremos a su disposición el ‘Programa de Mediana Empresa’, que les permitirá identificar y conocer las posibles fórmulas de colaboración existentes (Joint-Venture, clusters sectoriales, alianzas estratégicas etc.). Asimismo, este Programa contemplará la firma de un Convenio entre el Gobierno de Aragón y las principales entidades financieras para facilitar el acceso al crédito a las empresas.

 

Anteriormente me he referido a la creación de la Fundación Aragón Invierte, su objetivo es novedoso en el panorama de la economía aragonesa; va a permitir la puesta en marcha de una red de -business angels – mediante la cual inversores privados financiaran aquellos proyectos de emprendedores que les resulten atractivos.

 

Para impulsar esta línea, el Gobierno de Aragón bonificará en el tramo autonómico del IRPF a aquellos inversores privados que respalden financieramente a los emprendedores.

 

Asimismo vamos a implementar un “Programa de Empresas Tractoras”, que bajo la denominación AREXNETWORK pretende que las empresas aragonesas que ya tienen experiencia en el exterior ayuden a las que quieren exportar e intercambiar conocimientos sobre la materia, y ya contamos con la participación en este programa de un número significativo de empresas, algunas incluso de fuera de Aragón

 

Pero no nos conformamos con un tejido empresarial propio, y por ello de manera inmediata se pondrá en marcha la “Comisión de atracción de inversión directa: nacional y extranjera” con el objetivo de atraer inversiones de alto valor añadido. De esta manera, habremos reforzado el tejido empresarial aragonés, evitado la deslocalización, y posicionado a Aragón internacionalmente.

 

Seguiremos, por tanto, insistiendo durante el próximo curso político en el respaldo a los emprendedores y a los proyectos innovadores. Vamos a dotar de una mayor orientación de apoyo a este sector a los organismos públicos como el Instituto Aragonés de Fomento, el CITA, el Centro de Empresas e Innovación y el Instituto Tecnológico de Aragón.

 

Modificaremos el Plan General para el Equipamiento Comercial de Aragón, tendremos plenamente operativo el Consejo Aragonés de Promoción Exterior, y aprobaremos la planificación y el amueblamiento energético de nuestro territorio para el horizonte 2013-2022.

 

En el mundo actual si importantes son las infraestructuras del transporte para el desarrollo de las actividades económicas, todavía lo son mas las nuevas redes de transporte de voz y de datos, en Aragón es imprescindible acometer el más amplio despliegue posible de banda ancha si queremos apostar de una vez por todas por el desarrollo de nuestro territorio, por ello el Gobierno tiene en proceso de elaboración el pliego de condiciones para sacar a concurso por el sistema contemplado en la Ley de Contratos del Estado de Colaboración Público-Privada y el procedimiento de “Diálogo Competitivo” el despliegue de estas redes.

 

La agricultura debe ampliar su papel estratégico, por ello hemos acometido la negociación de la PAC con los siguientes objetivos: lograr que las explotaciones mantengan el mismo o similar nivel de apoyo, mejorar los mecanismos de intervención de los mercados ante crisis alimentarias o de precios, adaptar las exigencias medioambientales a las peculiaridades aragonesas y compensar a los sectores mas desfavorecidos mediante ayudas directas.

 

En estos momentos está en elaboración el Programa de Desarrollo Rural de Aragón para el periodo 2014-2020 encaminado a lograr un incremento de: la superficie de regadíos y la modernización de los existentes, la incorporación de los jóvenes a la actividad agroalimentaria, las líneas de apoyo a la agroindustria y las medidas de fomento a la diversificación de la economía en el medio rural.

 

Seguiremos, de igual manera con proyectos de modernización de regadíos –más de 6.000 hectáreas-, de concentración parcelaria -5,6 millones de euros-, queremos finalizar el ‘Plan especial de Depuración’ –tenemos ya 100 de las 131 depuradoras previstas-, y pretendemos adecuar el Plan de Depuración del Pirineo a las previsiones reales de ocupación del territorio.

 

En los próximos meses concluiremos la elaboración de la Estrategia Política de la Agroindustria, como recuerdan en contacto permanente con todos los sectores, en torno a los siguientes ejes:

 

-Un aumento sustancial de la competitividad de las empresas y explotaciones a través del conocimiento y la innovación tecnológica.

 

-Una reorientación estratégica del potencial investigador.

 

-Un decidido apoyo a la promoción exterior de nuestros productos y a la internacionalización del tejido empresarial.

 

-Una simplificación legislativa y administrativa de todo el entramado normativo que afecta al sector.

 

-Un acortamiento sustancial de la distancia separadora en la cadena alimentaria de los productores y los consumidores.

 

Próximamente presentaremos en este Parlamento la reforma del ‘Plan Integral de los Residuos de Aragón’, conocido por GIRA. Se trata, fundamentalmente, de adaptarlo a la Directiva Europea sobre residuos y afectará a los residuos industriales no peligrosos, a los de construcción y a los domésticos.

 

Nadie pone en duda la considerable aportación económica del turismo al Producto Interior Bruto de Aragón, ni de su potencial para ampliar su desarrollo equilibrado. Nuestra voluntad es consolidar a Aragón como “destino” en lugar de sitio de paso y para ello es obligado que el sector cuente con marca única, reconocida y de prestigio.

 

El turismo enológico, de balneario o religioso, además del cultural o el de nieve – más consolidados en las tres provincias- van a ser objeto de un renovado impulso. Para su difusión utilizaremos de manera más intensa las nuevas tecnologías y los nuevos canales de comunicación, con renovación de contenidos, presencia masiva en Internet, posicionamiento clave en los buscadores y campañas online específicas.

 

Vamos a seguir avanzando en la línea de flexibilizar procedimientos, simplificar gestiones y coordinar a las administraciones implicadas para que los ciudadanos y empresas puedan vivir y trabajar mejor. Por ello, en 2013 concluiremos el proceso de tramitación de la Ley Urbanística de Aragón, modificaremos la Ley de Ordenación del Territorio de Aragón, y procederemos a la revisión de la legislación de los ‘Planes de Interés General de Aragón’.

 

 

 

Respecto a vivienda, seguiremos desarrollado el Plan social aprobado este año, y como novedad la Ley de Medidas Fiscales para el próximo ejercicio 2013, contemplara una deducción en la cuota autonómica del IRPF a aquellos propietarios de viviendas que estén dispuestos a alquilarlas bajo el paraguas de este plan de vivienda social de la Comunidad Autónoma.

 

Nuestra propuesta para el conjunto del territorio también pasa por tener un nuevo ‘Plan de Carreteras’, que va a definir una red principal de ejes estructurantes, asegurando un programa de inversiones junto con otro de mantenimiento, con una gestión eficaz de los recursos disponibles y acorde con nuestra capacidad inversora, 1.387 millones de euros en doce años sin necesidad de aumentar el nivel de endeudamiento. Se trata de un plan a débito, en lugar de a crédito, lo que nos evitará gastos indirectos innecesarios en financiación o seguros.

 

En materia ferroviaria, nuestra intención durante 2013 es impulsar la puesta en marcha de la Estación de Cercanías de PLAZA, seguir trabajando en la Travesía Central del Pirineo y el Canfranc y, muy ligado a esto, tenemos previsto concluir lo que denominados la ‘Planificación de las áreas de actividad logística prioritarias para el desarrollo económico y el empleo en Aragón’.

 

La formación de los niños y los jóvenes es un asunto axial en nuestro proyecto de Gobierno. Decía, a la hora de hacer balance, que luchar contra el fracaso escolar, contra el abandono temprano de las aulas, es nuestra prioridad. Para ello hemos incluido en el Catálogo de programas de política educativa proyectos de éxito escolar y excelencia académica. Soy consciente de que no lo lograremos sólo en esta legislatura, y manifiesto que es un asunto que trasciende a la misma.

 

 

 

Nadie debe quedarse atrás por motivos económicos, y por eso dentro de la ley de medidas fiscales del Presupuesto de Aragón para 2013 se incluirán bonificaciones por la compra de libros escolares en la cuota autonómica del IRPF en función de la renta de la unidad familiar y del número de hijos en edad escolar.

 

Tampoco nadie debe quedarse atrás por falta de ayuda en los centros escolares, por eso estamos elaborando un nuevo decreto que marcará los conceptos y categorías del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo e introducirá el necesario concepto de Educación inclusiva, así garantizamos que todos los alumnos tengan acceso a una educación de calidad y en igualdad de oportunidades.

 

En paralelo, estamos planteando una estrategia de calidad y excelencia, mediante la valoración del esfuerzo, que permitirá elevar el porcentaje de alumnos con buenos resultados en competencia matemática, en competencia lectora y en competencia científica.

 

El aprendizaje de idiomas se ha revelado como una exigencia. En el primer trimestre de 2013 el Gobierno presentará el modelo de bilingüismo de Aragón. Un modelo basado en tres niveles, dependiendo de las posibilidades de los centros, que nos permitirá impartir algunas materias en lengua extranjera.

 

Todas estas iniciativas, cuyo desarrollo está previsto durante este curso político que ahora iniciamos, precisan de la relevante participación del profesorado. Como he insistido en numerosas ocasiones los docentes constituyen, sin duda, la ‘clave de bóveda’ del sistema educativo, y por eso este Gobierno considera básica su formación.

 

 

 

Ha sido una de las apuestas importantes de este año y este curso se inicia ya el nuevo modelo bajo las siguientes premisas:

 

-evaluación por competencias básicas,

 

-metodologías de aula para favorecer el éxito escolar

 

-y profundización en el sistema de educación inclusiva como proyecto para reducir el fracaso escolar.

 

En este ámbito y en el de cultura y deporte, como iniciativas legislativas presentaremos a lo largo del año 2013: el proyecto de Ley de Mecenazgo de Aragón; el de la Actividad Física y Deporte; y la Reforma de la Ley 5/2005, de 14 de junio, de Ordenación del Sistema Universitario de Aragón. Les adelanto que es intención del Gobierno que todos ellos, en su desarrollo, sigan un proceso muy abierto y participativo, antes de convertirse en proyecto de ley.

 

En clave de mejora de la calidad del sistema, el ‘Catálogo de Programas Educativos’ –que será presentado antes de que termine el año- recogerá todas las actuaciones que se ofrecen a los centros. Nuestra intención es que los colegios puedan concurrir a los diferentes programas que oferte la Administración y, posteriormente, evaluar los resultados obtenidos.

 

Continuaremos con el programa de construcción y modernización de centros escolares que iniciamos el curso pasado. Nuestra previsión es actuar en Vadespartera 2, Ronda Norte, y Gullermo Fatás, todos ellos en Zaragoza, y en el Río Aragón, Sallent de Gállego, y Jaca en la provincia de Huesca.

 

 

 

Decirles también que hemos iniciado conversaciones, que seguramente darán resultado en un plazo no muy largo, para que la colección de pintura moderna de Pilar Citoler pueda residenciarse en Aragón. Ha habido un largo proceso por el cual esta colección se iba a residenciar en Andalucía, sin embargo, en estos momentos puedo decirles que existe la firme voluntad, por parte de la propietaria de la colección y por parte del Gobierno de Aragón, de llegar a acuerdos para que se residencie en Zaragoza, en el Instituto Aragonés de Arte Contemporáneo Pablo Serrano. Se quiere que sea así el origen de una importante colección de arte moderno en Aragón. Es una buena noticia para el mundo de la cultura que una colección que no encontraba su lugar en Aragón pueda llegar a la ciudad de Zaragoza en un horizonte no muy lejano.

 

En Sanidad, seguiremos implantando medidas que nos aseguren la sostenibilidad y la mejora de la calidad del sistema, a través de tres grandes líneas: equilibrio presupuestario, mejora en la gestión y modernización del mismo.

 

La eficacia en la gestión, que iniciamos con éxito en 2011, puede aún mejorarse a través de la racionalización de recursos, gestión de compras, gasto farmacéutico y ahorro energético. Es también nuestra intención la realización de un Plan de Recursos Humanos, como instrumento esencial en la ordenación del personal sanitario, proseguir la ejecución de las Ofertas Públicas de Empleo 2010 y 2011, la convocatoria inminente de concursos de traslado y la actualización periódica de la bolsa de empleo temporal.

 

Para la modernización del sistema sanitario integraremos algunos de los servicios médicos que en la actualidad se prestan en diferentes centros, y así lograr una mayor eficiencia y excelencia. Asimismo, y para conseguir una mayor calidad de los servicios, se pondrán en marcha protocolos de cuidados paliativos y se estructurarán y coordinarán los programas de Salud Mental.

 

 

En cuanto a Servicios Sociales, vamos a continuar con la reordenación del sistema de atención a los dependientes a través de la aplicación del nuevo modelo y el refuerzo de la red de centros públicos.

 

Tenemos previsto la apertura de la Residencia de Utebo para 135 plazas de residencia y 30 de centro de día, así como la concertación de otras plazas a través de nuevos contratos suscritos con las entidades privadas y residencias de titularidad municipal y comarcal.

 

Tenemos previsto modificar la normativa que regula el Ingreso Aragonés de Inserción para adecuarlo a la actual situación de demanda y, sobre todo, para asegurarnos que son fondos que llegan a quien realmente lo necesita. Además, vamos a poner en marcha la primera fase del “Servicio de Emergencias Sociales de Aragón” en Aragón, concentrando todas las emergencias sociales en el 112 y creando un protocolo único de actuación.

 

Esta es la legislatura de la rebelión social contra la resignación, y a favor de una nueva manera de hacer política. Ese es nuestro mandato, liderar desde las instituciones la rebelión de los aragoneses contra la crisis económica, social y política a la que nos han llevado demasiados años de irresponsables políticas en el ámbito nacional.

 

Años de un largo proceso de deterioro de nuestros instrumentos de bienestar, de nuestra economía y de nuestros valores políticos y sociales.

 

Frente a esos, en Aragón hay un Gobierno en marcha y una sociedad en marcha, que están trabajando desde el primer día y que van a seguir haciéndolo sin descanso.

 

Un año de legislatura es poco tiempo, pero en poco tiempo se pueden hacer, y de hecho se han hecho, muchas cosas cuando se tiene un proyecto sólido y un equipo preparado y comprometido.

 

Yo sé muy bien que hay quienes preferirían que este Gobierno no hiciera nada, pero esos parecen ignorar que seguir como estábamos no es posible, no está en nuestra mano ni en la suya evitar el cambio.

 

Lo que está en nuestra mano es orientar el cambio en el sentido que deseamos. Lo que está en nuestra mano es, como dice la célebre frase, dejar de preguntarnos lo que nos va a pasar y comenzar a preguntarnos por lo que debemos hacer, y ponernos a trabajar para lograrlo.

 

No se trata de una elección fácil ni gratuita. Es difícil, tiene costes y exige sacrificios. Pero vale la pena, porque siempre vale la pena ser dueño del propio destino y no estar en manos de otros.

 

La actitud inmovilista de quienes se oponen a las reformas merece algunas preguntas y debe algunas respuestas. Con nuestras cuentas públicas en situación de quiebra y sin acceso a las fuentes de financiación, ¿no hay que hacer nada? Con la Sanidad quebrada, ¿no hay que hacer nada? Con un sistema educativo que produce resultados de aprendizaje claramente inferiores a los países europeos de referencia, ¿tampoco hay que hacer nada?

 

Yo creo que ante la evidencia de un sistema de bienestar con graves problemas lo responsable no es decir que no pasa nada, lo responsable no es decir la evidencia, lo responsable es decir la verdad, actuar para evitar el desplome y fortalecer luego la estructura para que pueda durar muchos años más. Eso está haciendo mi Gobierno.

 

 

Como política, como persona comprometida con el bienestar y con la justicia, como persona a la que no le da igual cómo les vaya a los demás, yo no acepto el no hacer nada. Hay dos tipos de políticos: los que actúan sólo pensando en cómo les irá en las próximas elecciones y los que actúan pensando en el porvenir de su tierra, que tratan de anticiparse al futuro y que lideran las instituciones y la sociedad para que la historia no le pase por encima ni la deje al margen. Yo quiero ser de éstos y no de aquellos.

 

Quiero formular acuerdos, reforzar los ya existentes y sumar pactos nuevos a los que ya están en vigor. En ocasiones he encontrado el rechazo, pero no por ello dejaré de insistir, porque los aragoneses quieren que busquemos soluciones entre todos y para todos.

 

El debate que puede ayudarnos no es el debate estéril entre quienes aceptamos la realidad y buscamos el modo de cambiarla y quienes siguen negándola; el debate importante, el que debe darse en esta Cámara, es entre quienes no van a permanecer de brazos cruzados, entre quienes están dispuestos a hacer los sacrificios que necesitamos, por muy alejadas que puedan estar sus ideologías de base.

 

Porque lo que no quieren los aragoneses es que se pierda tiempo ni que se diluya el nítido mandato reformista que nos otorgaron en las urnas. Yo no voy a diluir nuestro programa de gobierno en el que sigo creyendo y por el que sigo trabajando en un mar de partidismo, de oportunismo y de pasividad. Estoy dispuesta a mejorarlo, pero no a diluirlo ni mucho menos a paralizarlo.

 

Este Gobierno va a seguir actuando y va a seguir liderando. Y va a seguir fortaleciendo el pacto de gobernabilidad que le permite hacerlo.

 

 

Necesitamos consolidar el cambio de mentalidad que ya está en marcha. Necesitamos consolidar una nueva manera de mirar lo público y pasar de un simple Estado de bienestar a una auténtica sociedad de bienestar, como han hecho los países europeos que funcionan mejor.

 

Necesitamos una nueva jerarquía de valores en la que la persona recupere el protagonismo, en la que su libertad, su capacidad de elegir por sí misma y sus oportunidades estén garantizadas. Necesitamos, como tantas veces hemos afirmado, más sociedad y mejor gobierno.

 

Esa es nuestra tarea porque ese fue nuestro compromiso, y creo que el balance de este primer año de legislatura que acabo de presentar a la Cámara indica que la estamos cumpliendo.

 

 

 

 

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