El Departamento de Salud y Consumo realiza una serie de consejos para un consumo responsable durante el periodo de rebajas

Jueves, 1 Julio , 2010 | Por | Categoria: Portada

Las rebajas sólo deben reducir los precios, nunca la calidad de los productos ni los derechos de los consumidores

El periodo estival de rebajas comienza hoy, 1 de julio, para las grandes superficies comerciales y se prolongará hasta el 1 de septiembre, aunque el día 21 de junio ya han empezado en el pequeño comercio. La Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón recomienda a los consumidores una compra responsable. “Se aconseja no comprar de forma impulsiva, sino sólo aquello que se considera necesario, y comparando precios. Todo ello redundará en una compra más responsable y sostenible”, aclara el director general de Consumo, Francisco Catalán.

Por otro lado, la Dirección General de Consumo recuerda que las rebajas incluyen productos que han estado a la venta en temporada y que, al finalizar ésta, reducen su precio con la obligación de mantener la misma calidad y las mismas garantías para los compradores. “Lo único que se rebaja es el precio, nunca la calidad ni los derechos del consumidor y, en ese sentido, acometeremos el control para asegurar que se cumplen los derechos de los consumidores”, explica Catalán.

En rebajas debe figurar el precio de venta anterior y el rebajado, para que el comprador pueda valorar la rebaja. En cualquier caso, la información debe ser clara, comprensible y no inducir a error.

Las rebajas no deben confundirse con las liquidaciones y los saldos. Las liquidaciones son ventas especiales derivadas de una situación excepcional (como el cierre de un negocio, el cambio de orientación del mismo, una revocación judicial o causa mayor que impida el normal ejercicio del negocio). Los saldos son artículos con algún defecto o tara de fabricación, o bien que han quedado obsoletos, y por eso se venden más baratos. En ningún caso los productos que se venden en rebajas pueden tener las características de los saldos. La publicidad de los comercios debe anunciar los artículos rebajados como “rebajas”, y no dar lugar a confusión con carteles de “saldos” o “liquidación”.

Lo que se rebaja son los precios, nunca la calidad o los derechos de los ciudadanos. Si un producto adquirido en rebajas presenta algún defecto o problema se tendrá derecho a la garantía legal, la reparación, el cambio del producto o la devolución del dinero, en las mismas condiciones que tenga establecidas el comercio para la época fuera de las rebajas. Los mismos criterios se aplican a la admisión de medios de pago. En los comercios donde se admita habitualmente el pago con tarjetas de crédito deben seguir haciéndolo en este período.

Las principales recomendaciones para los consumidores durante el período de rebajas son:

· Hay que evitar comprar por impulso sin considerar si se necesita y es útil; para ello haga una lista de los artículos que precisa y fije la cantidad máxima que desee gastar.

· Guarde siempre el resguardo de su compra o factura; no olvide que la legislación de Garantías establece, con carácter general, un periodo de garantía, que se presume de origen durante los seis primeros meses, debiendo demostrar el consumidor que el daño o falta es de origen desde el séptimo mes hasta los dos años.

· Compare, si es posible, calidades y precios en distintos establecimientos.

· Asegúrese de que los productos rebajados no están deteriorados y son los mismos que estaban a la venta, puesto que no se pueden vender como rebajas los artículos defectuosos o que se adquieran por el vendedor sólo con este objeto.

· En las rebajas el precio rebajado del producto tiene que figurar junto a su precio anterior.

· La rebaja del precio NUNCA debe implicar rebaja de calidad, no exime ni de la obligación de dar la garantía, ni de cambiar el producto o devolver su importe si resulta defectuoso.

· La publicidad es vinculante, como un contrato y por tanto el establecimiento ha de cumplir lo que promete.

· Compre, siempre que sea posible, en los establecimientos que exhiben el logotipo de su adhesión al Sistema Arbitral de Consumo. Demuestra que el comerciante tiene confianza en los productos o servicios que presta y que cualquier discrepancia quedará resuelta de una forma rápida y gratuita.

En años anteriores el grado de cumplimiento ha sido muy alto, no obstante en caso de reclamaciones o de duda, los consumidores pueden dirigirse a las asociaciones de consumidores o a cualquiera de las oficinas municipales de información al consumidor o a la Dirección General de Consumo. Además, la Dirección General de Consumo pone a disposición de los usuarios el Teléfono del Consumidor 900 12 13 14.

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