El hombre atrincherado en una nave de Figuerelas abandona su encierro tras casi 18 horas

Miércoles, 22 Abril , 2015 | Por | Categoria: Aragón

El hombre de 43 años que este martes se atrincheró en una nave de Figueruelas (Zaragoza) ha depuesto su actitud y ha salido de la nave alrededor de las 12.05 horas de este miércoles, tras casi 18 horas de encierro.Tal y como publica Aragon Digital, se trata de un empresario rumano que iba a ser desahuciado pero, finalmente, la comisión judicial ha suspendido la ejecución.

Tras una “larga noche” se ha conseguido convencer a esta persona para poner fin a su encierro, ha explicado la portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil en Zaragoza, Ana Cristina Otín. El negociador de la Benemérita de Zaragoza ha establecido contacto telefónico en varias ocasiones con esta persona durante la noche y esta mañana, después de que la comisión judicial haya decidido paralizar el desahucio, “el negociador ha conseguido establecer nuevamente contacto y convencerlo”.

Otín ha dejado claro que el hombre “no quería hacer daño a terceras personas, sólo amenazaba con hacerse daño físico él, pero la Guardia Civil ha tenido mucha insistencia y el negociador ha hecho un trabajo extraordinario”.

El hombre ha abandonado la nave industrial, donde tiene instalada una empresa de quesos, en una ambulancia para ser trasladado al Hospital Clínico de Zaragoza donde se valorará su estado. No obstante, Ana Cristina Otín ha detallado que “estaba tranquilo”.

Hasta el lugar se han acercado familiares, amigos y el cónsul de Rumanía en Zaragoza, Alexandru Ion Steriu, para intentar ayudar en todo lo posible. El cónsul ha explicado que se ha desplazado hasta la nave porque quería dar todo su apoyo a la Guardia Civil. Así, ha asegurado que no ha hablado con el hombre, pero ha señalado que “esto no sirve de nada y que así no se hacen las cosas”.

Asimismo, también estaba en el polígono una amiga del hombre atrincherado, Palmira Garza, que ha afirmado que le conoce desde hace 14 años. “Soy como su abuela para él. Sólo quiere que le dejen trabajar, en su empresa ha invertido muchos miles de euros y paga un alquiler de 600 euros” todos los meses, ha afirmado, para lamentar que ahora “lo quieren echar a la calle”.

Garza ha mantenido contacto telefónico con este hombre que “quiere vivir tranquilo y que le dejen trabajar”. Ha comentado que anoche lo notó “muy mal”, pero esta mañana se encontraba “más tranquilo”. “Me ha dicho abuela, ahora salgo”, ha explicado la mujer. Finalmente, cuando ha salido de su encierro, Garza ha explicado que le ha dado un beso, “sabía que lo iba a conseguir”.

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