El mayor patrimonio, la vida (por Marí Luz Benedicto)

Miércoles, 28 Abril , 2010 | Por | Categoria: Opinión

El 28 de abril, Día de Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, es el día en que los sindicatos de todo el mundo queremos recordar a los trabajadores que han perdido su vida, a todos los que se han accidentado o enfermado a consecuencia del trabajo que realizaron, pero también queremos que sea un día de reivindicación para seguir avanzando en la mejora de las condiciones de trabajo.

La siniestralidad laboral, mas allá de unas cifras lamentables que analizamos de vez en cuando, es un problema humano, social, económico y político de primer orden; cada día en nuestro país mueren 2 trabajadores y se accidentan alrededor de 4.000. Por tanto, todos, administraciones, sindicatos y empresas tenemos que comprometernos firmemente, no debemos ser conformistas, pensado que es fruto de la mala suerte o de imprudencias, no debemos mostrarnos pasivos, la experiencia nos demuestra que se pueden hacer cosas, y muchas.

El lema de este año es “Con sindicatos el trabajo es mas seguro”, y es que nosotros lo tenemos claro, en nuestro país, el 80% de las empresas tienen menos de 6 trabajadores, donde no hay representación sindical, y por tanto, no hay participación de los trabajadores en la prevención; pero sin embargo, estas empresas, acumulan el 30% de la siniestralidad laboral.

Por eso, CC.OO. llevamos años insistiendo en la necesidad de poner en marcha los “agentes territoriales y sectoriales”, que serían una pieza fundamental para atender, asesorar e informar a todos los trabajadores de estas pequeñas empresas que no tienen delegados de prevención. Se trata, por tanto, de llevar la prevención a todos las empresas, a las grandes y a las pequeñas.

Los datos de este primer trimestre de 2010 no pintan mal, la siniestralidad laboral ha sufrido una reducción general, que en concreto en Teruel ha bajado un 3’64%, pero debemos de ser prudentes con su interpretación, no lancemos las campanas al vuelo; estaremos pendientes de su evolución anual, pues hay que tener en cuenta que los afiliados a la seguridad social también bajaron en un 2’31% en este periodo y nos encontramos en plena crisis económica.

Entre los datos que nos sorprenden, a mí me preocupan especialmente los accidentes in itínere (al ir o volver del trabajo), que mientras disminuyen los accidentes de tráfico en general, los accidentes in itínere suben como la espuma; tan solo en Teruel hemos pasado de 31 a 53 accidentes en este primer trimestre, respecto al mismo periodo del año pasado. Accidentes que son escondidos y contabilizados como accidentes de tráfico, cuando realmente lo que se producen son accidentes de trabajo de transportistas, comerciales, camioneros…

Siempre ha sido difícil la labor de los delegados de prevención en las empresas, pero especialmente lo es en momentos como éste, en momentos de crisis, donde la labor de los delegados de prevención es más complicada pero mas necesaria que nunca. No nos sorprende demasiado encontrarnos con alguna empresa irrespetuosa que pretende aliviar sus gastos a cambio de reducir inversión en materia de prevención. Por tanto, lo que no podemos consentir es que la crisis deje en paréntesis la normativa preventiva, no podemos consentir retroceder en las condiciones de trabajo, no podemos consentir el chantaje de asumir riesgos innecesarios a cambio de trabajo, en definitiva, no podemos consentir abusos y riesgos extras a cambio de tan solo un trabajo. Porque como dice mi amigo Benito Carrera: nuestro mayor y mejor patrimonio es nuestra vida.

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