El nuevo numero de la Revista Turia, desde hoy en la calle

lunes, 24 marzo , 2014 | Por | Categoria: Cultura

PORTADA TURIA Nº 109-110
El sumario del nuevo número de la revista TURIA, que se distribuye desde hoy en España y otros países, resulta espectacular y muy atractivo para los buenos lectores. En primer lugar, destaca el excelente monográfico que se dedica a Juan Eduardo Zúñiga, con 15 autores analizando a lo largo de 130 páginas la vida y obra de uno de los grandes de las letras españolas. También sobresale entre los contenidos la publicación de tres fragmentos inéditos de “Madame Bovary”, la célebre novela de Gustave Flaubert. Por otra parte, la nómina de escritores que colaboran con textos originales en esta nueva entrega de TURIA es de lujo y avala el cosmopolitismo y la vocación de mestizaje cultural de la revista: Patrick Modiano, Luis Mateo Díez, Antonio Muñoz Molina, Rafael Chirbes, Manuel Longares, Antonio Soler, Clara Usón, Fernando Aramburu, Sergio Chejfec, Anne Carson y Eduardo Halfon, entre otros. Y como guinda final, dos entrevistas a fondo y sin desperdicio a dos nombres destacados de nuestra cultura: el filósofo Emilio Lledó y el ya citado Rafael Chirbes.

Juan Eduardo Zúñiga (Madrid, 1929) es, pese su condición de autor casi secreto o minoritario, uno de los más destacados nombres propios de las letras españolas de las últimas décadas. Pocos como él han sido capaces de elaborar, a partir de la reconstrucción de la memoria, una obra tan coherente como ya inolvidable en cualquier balance de nuestro acervo literario. Buena prueba de esa excelencia creativa la constituiría su trilogía narrativa sobre la guerra civil española: Largo noviembre de Madrid, Capital de la gloria y La tierra será un paraíso. Un trabajo ambicioso y paciente que constituye, según la crítica, un auténtico tesoro cultural. Una fabulosa reconstrucción de la vida latente que se producía en esa ciudad sitiada que fue Madrid. Toda una “épica de la cotidianidad”, como anota Rafael Chirbes desde la más sincera admiración. No en vano Zúñiga, a pesar de no contar con el público mayoritario que merecería, sí que goza del aprecio de numerosos escritores de distintas generaciones. Ahora, la revista TURIA le dedica un cuidado monográfico que invita a los lectores de hoy a redescubrirlo y a sumergirse en una obra que ya es considerada por muchos como la de un clásico contemporáneo.

Además de una extraordinaria nómina de creadores, en el monográfico sobre J.E. Zúñiga de la revista TURIA sobresale la presencia de artículos elaborados por estudiosos de su obra como Santos Sanz Villanueva, Javier Goñi, Israel Prados, Luis Beltrán Almería o la hispanista Irene Andres-Suarez. De la faceta de Zúñiga como traductor nos habla Carlos Fortea,

mientras que su actual editor Joan Tarrida no duda en confesarnos: “me rindo ante la coherencia de Juan Eduardo Zúñiga”. Felicidad Orquín, su compañera de siempre, también aporta su testimonio y el propio Zúñiga anticipa un fragmento de sus Memorias íntimas. Se cierra el monográfico con una útil y pormenorizada biocronología a cargo de Fernando del Val.

Además de esa atención especial a Juan Eduardo Zúñiga y los autores y textos ya citados, las páginas de TURIA contienen la sección habitual dedicada a estudios literarios. En esta ocasión son objeto de análisis la escritora canadiense Alice Munro, reciente Premio Nobel de Literatura y el extraordinario autor uruguayo Mario Levrero, todavía poco conocido en España pero cuya obra goza ya de un gran prestigio en Latinoamérica. No falta tampoco el apartado de ensayo, con un muy recomendable artículo inédito de George Santayana (“El Soviet estético”) o las secciones “La isla”, las destinadas a temas aragoneses (con artículos sobre Benjamín Jarnés, la evacuación de Teruel durante la guerra civil española y sobre el pintor Gonzalo Tena) y, cerrando el sumario, la siempre bien nutrida, cuidada y plural sección de crítica de libros.

La portada y las ilustraciones interiores de esta entrega de TURIA corresponden al fotógrafo Rafael Navarro.

La revista cultural TURIA es una publicación cuatrimestral, editada por el IET de la Diputación de Teruel, el Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón.

NOVEDADES SOBRE “MADAME BOVARY”

El gran escritor francés Gustave Flaubert, clásico indiscutible de la literatura universal, es uno de los principales protagonistas del nuevo número de TURIA. Y es que la revista publica de tres fragmentos inéditos en español de “Madame Bovary”, la obra más célebre de Flaubert. El responsable de este rescate cultural es el traductor Mauro Armiño, que no sólo se ocupa de su versión en castellano sino que elabora una interesante nota introductoria sobre las características y contenidos de estos tres fragmentos suprimidos y ahora recuperados en la nueva edición francesa de la famosa novela de Flaubert.

Para Mauro Armiño, Premio Nacional de Traducción 2010 y que publicará este año en la editorial Siruela una nueva versión de “Madame Bovary”, “sobre la pista de varios de estos fragmentos suprimidos me ha puesto la reciente edición de las Obras Completas de Flaubert, publicada en La Pléiade en noviembre de 2013 bajo la dirección de una gran especialista flaubertiana como es Claudine Gothot-Mersch”.

Ahora la revista TURIA da a conocer, por primera vez en español, tres fragmentos de “Madame Bovary“ suprimidos por Gustave Flaubert (1821-1880). Además, y según asegura Mauro Armiño, la recuperación de estos textos suprimidos es un episodio tanto noticiable como del mayor interés literario. De ahí que ahora se publiquen traducidos tres de esos largos fragmentos eliminados, anotando el lugar en que cada uno de ellos estuvo insertado en los manuscritos de la novela. Armiño también ofrece al lector los títulos que la citada nueva edición de La Pléiade les ha dado: “Conversación durante el baile”; “Una discusión sobre libros” y “El juguete de los niños Homais”.

Así, el primero de esos fragmentos, arrancado del capítulo dedicado al primer sarao social al que Emma Bovary acude, redunda en la descripción que Flaubert había hecho del estrato social –nobles, militares, alta burguesía- que centraba su sentido de la vida en el valor monetario de las cosas.

El segundo, “Una discusión sobre libros” se ocupa de la pasión de Emma Bovary por la lectura. Flaubert, gran lector de Cervantes, repite en su protagonista el origen de la locura del hidalgo cervantino: el cerebro de Emma, que pasaba las noches entre novelas y poesías románticas, había quedado dañado por esa pasión. Según destaca Mauro Armiño, “en el fragmento, el presuntuoso representante del «progreso», Homais, hombre de ciencia y boticario, arremete contra los males que provoca la lectura, no sólo morales, sino físicos y fisiológicos; le secunda la madre de Charles Bovary, que en un párrafo condensa la idea tradicional de la mujer, tacha a Emma de intelectual y exige a su hijo que la vigile, dándole por único horizonte vital el de gobernar su casa, cumplir con sus deberes y sufrir, misiones según ella de la condición femenina.”

El tercer fragmento suprimido, “El juguete de los niños Homais”, distrae el capítulo XIV (2ª parte) de su núlceo central: la depresión que sufre Emma tras el desastre de su primera aventura amorosa. Durante ese periodo, Emma interactúa con sus vecinos y fruto de esa coyuntura es el párrafo suprimido, puramente anecdótico y que quizá es el que más razones ofrecía para ser eliminado.

ALICE MUNRO Y MARIO LEVRERO

Abre el sumario de TURIA un artículo sobre Alice Munro, Premio Nobel de Literatura 2013, a cargo de Santiago Rodríguez Guerrero-Strachan. En él se indaga sobre la naturaleza y características de la obra literaria de la escritora canadiense. Una obra de calidad que la consagra como “una escritora universal que ha sabido aprender de los mejores escritores de cualquier parte del mundo y ha sabido escribir un buen número de historias que dicen algo importante a personas en diferentes latitudes, algo que no habría logrado de haberse dedicado al triste arte de escribir según los cánones del costumbrismo nacionalista”.

En “Los zapatos de Mario Levrero”, Pablo Silva Olazábal realiza un sugerente itinerario por la literatura de uno de los más valiosos escritores latinoamericanos de las últimas décadas. Además, “el caso de Mario Levrero es singular –y comparable, aunque en menor escala, al de Bolaño- porque luego de su muerte, en agosto de 2004, su obra no paró de difundirse, ganado lectores y reconocimiento universal”. Sobre los motivos de este positivo redescubrimiento de la obra de Levrero se nos dirá que radica en la “rebeldía de ir contra el sentido común, de ser fiel a su propio proyecto literario, o mejor dicho a su propia verdad personal”. Claves que explicarían el poderío de su literatura, su sorprendente originalidad y que serían la razón de ser de que sus libros no dejen de ganar lectores.

Cierra el apartado de “Letras” de TURIA, un excelente artículo de Beatriz Comella titulado “Poemas/Imágenes: huellas de poesía en el cine documental español”.

En la sección dedicada a la narrativa, TURIA publica textos inéditos de Patrick Modiano, Clara Usón, Fernando Aramburu, Sergio Chejfec, Eduardo Halfon y Antonio Castellote.

La poesía está representada por una antología de Anne Carson, traducida y analizada por Jeannette L. Clariond. Y por poemas de un amplio repertorio de autores de diversas procedencias estéticas y generacionales como: Pureza Canelo, Eloy Sánchez Rosillo, Rafael Courtoisie, Carlos Skliar, Antonio Lucas, Concha García, Basilio Sánchez, Manuel Vilas, Ángel Petisme, Alfredo Saldaña, Jesús Jiménez Domínguez, Antonio Moreno, Enrique Cabezón, Almudena Guzmán, Fernando Abascal, Enrique Villagrasa, Erika Martínez, Ana Muñoz y Belén Núñez.

LA ESCRITURA DE ZÚÑIGA, ENTRE LA LUZ Y LAS TINIEBLAS

Fernando Valls, en el artículo que abre el monográfico de TURIA, destaca que Zúñiga es “un profundo conocedor de la narrativa española, rusa y portuguesa”. Y, lo que es más importante, “nuestro autor no sólo educó la sensibilidad en su literatura, sino que aprendió de ella una concepción ética de la existencia y la capacidad de iluminarnos diversos aspectos de la vida cotidiana acostumbrados a permanecer en la sombra”. Por todo ello, afirma Valls, “cuesta trabajo entender por qué no se le ha prestado más atención a su obra”. Ahora TURIA, con su exhaustiva y rigurosa aproximación al universo literario de Zúñiga, contribuye a paliar este inexplicable descuido.

A la hora de valorar la narrativa de Zúñiga, Santos Sanz Villanueva que el autor de Largo noviembre de Madrid, siempre “ha escrito a su aire. De ahí los calificativos que se le aplican, extraño, misterioso, raro, excéntrico, solitario. De ello se deriva, además, una seria dificultad para inscribir su obra en nuestra historia literaria”. En cualquier caso, concluye Sanz Villanueva, “la narrativa de Zúñiga supone una aventura literaria personal cuyo anhelo es descubrir las soterradas voces del corazón y hacerlas arte”.

Cree J.E. Zúñiga en “la literatura de ficción cargada de responsabilidad”, porque “la Historia sirve para enriquecer el tejido de la invención literaria”. De ahí que en su obra, y en particular en su trilogía sobre la guerra civil española, busque y consiga “recoger la quiebra moral y ética de la sociedad y de la ciudadanía”. Y es que, para Zúñiga, la guerra civil española ha sido el acontecimiento más importante del siglo XX y de ahí su presencia en la mayoría de sus libros de ficción. Sobre todo ello nos habla Israel Prados en su artículo de TURIA: “La guerra civil de Juan Eduardo Zúñiga: vida latente de ciudad sitiada”. Según Prados, Zúñiga se aleja de la mayoría de la producción guerracivilista porque en su narrativa “la experiencia de la guerra se ha integrado con admirable naturalidad en un discurso madurado por influencias temáticas y estilísticas diversas, desde Pío Baroja o Mariano J. de Larra hasta (especialmente) los grandes de la cultura eslava”.

Del ciclo eslavo en la literatura de Zúñiga se ocupa en TURIA Luis Beltrán Almería. Allí se nos dirá que “Zúñiga es moderno y un gran lector, pero toda su obra está impregnada del influjo de Iván Turguéniev”. Quizá Zúñiga “vio en el autor ruso el mismo drama que pudo apreciar él en la España del siglo XX: el drama de la destrucción de la tierra natal”.

Un título fundamental en la producción de Zúñiga es el volumen de cuentos “Misterios de las noches y los días”. Sobre él escribe Irene Andres-Suárez en TURIA que “además de crear todo un universo simbólico que suministra al lector las claves para aprehender y desentrañar su universo literario, Zúñiga se sirve del género fantástico para desestructurar nuestra visión

ordinaria de la realidad y hacernos reflexionar sobre los límites de los parámetros cognoscitivos que solemos utilizar para aprehender la realidad y reconocernos a nosotros mismos”.

Varios grandes autores españoles muestran en TURIA su sincera admiración hacia la obra de Zúñiga. Así, a Luis Mateo Díez le gusta recordar una obra de Zúñiga, “Inútiles totales”, fechada en 1951 y señalada como un lejano precedente de un autor que considera “un
auténtico maestro” y para el que “nos gustaría un destino de conocimiento y reconocimiento mucho mayor”.

Antonio Muñoz Molina, que ha paseado al lado de Juan Eduardo Zúñiga por las calles y por la historia de Madrid, opina que “su escritura sobre la guerra y la posguerra me parece ejemplar: imaginativa y llena de consistencia histórica; cercana a la causa de los vencidos pero limpia de odio. Me ha influido su retrato de esa normalidad cotidiana, extraña, que hay en las guerras”.

Manuel Longares asegura en TURIA que “no por exaltación amistosa, sino por convicción artística, creo que cuatro o cinco de los mejores cuentos escritos en español en el siglo XX son de Juan Eduardo Zúñiga”. Y Rafael Chirbes, en un artículo que titula “Épica de la cotidianidad”, anota su asombro y admiración a propósito de la trilogía de la guerra civil escrita por Zúñiga: “Ni una sola nota suena en falso, nada roza lo cursi, nada es calderilla sentimental: los textos entregan la ferocidad de lo que ha sido destilado en el alambique perverso de la guerra, ese estado de excepción que convierte la vida en algo aún más frágil, el instante en que el ser humano camina por el delgado borde de sí mismo. He vuelto a leer los tres libros para escribir este artículo: se mantienen incólumes, vestidos con esa hermosura inigualable que otorga la verdad”.

ENTREVISTAS A EMILIO LLEDÓ Y RAFAEL CHIRBES

La revista TURIA ofrece en su número de marzo dos extraordinarias entrevistas a fondo y en exclusiva con el filósofo y académico Emilio Lledó y con el escritor Rafael Chirbes. Ambos son dos protagonistas indiscutibles de nuestra cultura contemporánea, dos autores cuya nutrida obra ensayística y creativa sigue interesando y haciendo reflexionar a diversas generaciones de lectores. De ahí que sus declaraciones constituyan todo un revelador autorretrato y, sobre todo, ofrezcan una interpretación lúcida y oportuna acerca del mundo que nos rodea. Una perspectiva que merece la pena ser muy tenida en cuenta en estos tiempos faltos de certezas y abundantes en inquietudes.

La entrevista a Emilio Lledó, elaborada por Emma Rodríguez en un tono de sincera complicidad, permite al lector descubrir con detalle su trayectoria intelectual y conocer sus valiosas opiniones sobre un amplio repertorio de temas de actualidad. Y es que, según Lledó, “hoy, pese a todo el progreso alcanzado, vivimos en la desesperanza”. Y también cree que “vamos rápidamente hacia una oligarquía democrática”.

Mientras, la jugosa conversación con Rafael Chirbes que mantiene Julio José Ordovás está salpimentada de afirmaciones como “escribes como eres” o “los pobres no tienen historia en las historias contadas por los ricos“. Preguntado por sus gustos literarios, Chirbes reconoce:

“soy poco borgiano y de Cortázar prefiero sus cuentos. Rayuela, con eso que tiene de París para progres, no me ha convencido nunca”.

TURIA es, con 30 años de trayectoria y periodicidad cuatrimestral, una de las publicaciones culturales españolas más veteranas y reconocidas, por cuya labor obtuvo el Premio Nacional al Fomento de la Lectura. Desde el pasado año, además de su edición en papel cuenta con una versión digital (http://www.ieturolenses.org/revista_turia/) y una página en Facebook (https://www.facebook.com/pages/Revista-Turia/373833962736088 ).

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