La “Part-/Ida” de Diego (Por Lola Blasco)

Viernes, 30 Septiembre , 2016 | Por | Categoria: Opinión

 

Mi querido Diego:

¡”Habemus” cambios! Sí. Sí. Como lo oyes. No sé si se deberá a la nueva fragancia femenina en el Ayuntamiento o a la presión mediática, pero se están empezando a percibir en el ambiente ciertas ráfagas aromáticas inusuales hasta el momento.

Por lo pronto, este año no vas a tener que hacerte la cirugía estética en el camino. Atrás ha quedado el partir con cara de Juan y volver con rostro de Diego. ¡Se acabó! Nuestra “AMANTÍSima” ha decidido, en un ataque de lucidez, con muy buen criterio, desde mi modesto punto de vista, que lo más coherente es mantener al mismo “amante” desde octubre hasta febrero. ¡Loado sea Dios! ¡Vamos progresando!

La Fundación, por su parte, también ha progresado adecuadamente. Durante este tiempo, ha debido impartirles a sus trabajadores un cursillo de sumas y restas para que aprendan a cuadrar las cuentas y se dejen de cuentos. ¡Y se ha notado! ¡Vaya si se ha notado! ¡Fíjate que han logrado resolver, sin ningún error, que, entre el año 1217 y el 2017, transcurrirán exactamente 800 años. ¡Toda una proeza de cálculo! Especialmente, si tenemos en cuenta que en febrero, por no ir más lejos, quisieron “cuentarnos” que habían transcurrido 20 años entre 1997 y 2016. ¿Que todo es cuestión del color con que se mira? ¡Puede ser! Pero, a ciertas edades, no nos gusta que nos pongan un año más de los que, por ley natural, nos corresponden. Así que, como las matemáticas siempre han sido muy honradas y nunca han mentido, le guste o no le guste a nuestra “AMANTÍSima” y, por extensión, al séquito que la secunda en sus cuentas, toda persona nacida en febrero de 1997 (o todo acontecimiento acaecido en esa fecha), para bien o para mal, habrá cumplido 19 años (¡Y no 20!) en febrero de 2016. ¿Lo has “pillado”? Seguro que sí, pero, por si acaso, voy a ponerte un ejemplo más sencillo donde lo verás más claro. Si nuestra “mística”, en vez de computar años, hubiese dirigido el rezo del Santo Rosario, nos habría obligado, indebidamente, a “zamparnos” un Ave María de más, a sabiendas de que la probabilidad de que alguien se percatase de su jugada era mínima, porque, como muy bien decía Antonio Machado, “En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa”. En base a ello, dado que dudo mucho que ninguna autoridad “competente” tenga a bien rectificar y retractarse, espero, por el bien de todos y por el de nuestras maltrechas arcas municipales, que nuestros políticos, después de hacer unas cuantas cuentas y “echar unos numericos”, sean capaces, ¡Al menos uno, de cada diez!, de comprobar y analizar los resultados obtenidos y, una vez hechas las valoraciones pertinentes, razonar que todo intento de separar la “part-/ida” del resto de la historia es equivalente a dilapidar el dinero público en actuaciones que, vistos los precedentes, carecen de interés general.

Y, por cierto, hablando de intereses…. ¡No te lo vas a creer! La que más interés pone en hacer progresos (¿o son congresos?) es nuestra “Illuminati”. ¡Fíjate si ha progresado que ahora tiene acceso directo tanto a las altas esferas de los avernos como a las de las cortes celestiales! ¡Menuda Wifi!. No sabría decirte, con propiedad, si esta archisuperextragigametaconexión la tiene vía “delirium” o vía “éxtasis” y, si te soy sincera, tampoco sabría decirte si sus contactos están disponibles o ausentes. Lo que sí sé es que, a fuerza de sentirse amenazada constantemente por una caterva de brujas, diablos y endemoniados; y en vista de que el olor a azufre parece perseguirla por donde quiera que vaya (como diría Serrat), ha llegado a intimar, profesionalmente hablando, con los exorcistas más expertos y ha llegado a pedir audiencia “arcangélica” directa, por si le fallara el recurso anterior. ¿Acaso no te has dado cuenta de que este año ha adelantado la “part-/ida” para hacerla coincidir con la festividad de San Miguel, protector de todo mal, de San Gabriel y San Rafael? Sí. ¡Ya sé lo que vas a decirme! ¡Es una lástima! Pero, a este paso, si alguien no la cura de su “infernal” enfermedad, va a acabar sustituyendo los redobles de los tambores de la “part-/ida” por los acordes de un vals Mefisto. ¿Qué quieres que te diga que tú no sepas?

¡Pues eso! Que si, por un casual, en uno de sus “sueños” se le ocurre dedicarnos un “Vade retro Satána” (“Aléjate, Satanás), tendremos que demostrarle que también conocemos la medalla de San Benito y contestarle, si te parece bien, eso de “Ípse Venéna Bíbas” o, lo que es lo mismo, ¡Bebe tú mismo tu veneno!

Sin más dilaciones, y dándole gracias a Dios, te deseo, como ayer y como siempre, una Feliz Part-/ida.

Siempre tuya

Lola Blasco Royo
Presidenta de la Asociación Turolense de Mujeres Empresarias.

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