Los montañeros Carlos Pauner y Javier Pérez se han sometido a las pruebas médicas previas a su expedición al Manaslu

jueves, 19 agosto , 2010 | Por | Categoria: Aragón

Los montañeros .con los medicos que les examinaron

La expedición al Manaslu, que se iniciará en las próximas semanas, va a ser el siguiente reto de los alpinistas Carlos Pauner y Javier Pérez y también del equipo de la Unidad de Medicina de Montaña del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa que, junto con la Universidad de Zaragoza, viene desarrollando un estudio sobre los efectos de las altitudes superiores a 5.500 metros en el cuerpo humano.

Como en expediciones anteriores, el primer paso se ha dado con el reconocimiento médico previo. El director del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Fernando Escolar, los doctores José Ramón Morandeira y María Antonia Nerín, del equipo médico de la Unidad de Congelaciones y Medicina de Montaña de este centro, y los dos montañeros han sido los encargados de explicar estos aspectos clínicos previos a la expedición al Himalaya, pruebas médicas que, según han explicado los especialistas sanitarios, han dado buenos resultados.

El Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa es centro de referencia en España y Europa para el tratamiento de los congelados desde los años 70. A partir de finales de los años 90 inició los reconocimientos médicos de alpinistas que realizaban expediciones a grandes montañas. Con el objetivo de prevenir los problemas de salud de los montañeros en las situaciones extremas que suponen la altitud, el frío, el ejercicio intenso, el aislamiento de las grandes montañas y los muchos días de asedio a la cumbre, se lleva a cabo un reconocimiento médico previo que incluye exploración general, analíticas, pruebas radiológicas, oculares y de esfuerzo, y tests psicológicos de habilidades del pensamiento.

Además, aprovechando estos reconocimientos previos y los que se hacen tanto en la montaña como al regreso, se lleva a cabo el citado estudio sobre como afecta la altitud al cuerpo humano. Según explican los especialistas, hasta ahora se ha relacionado el deterioro que la altitud conlleva en las habilidades del pensamiento con las lesiones que se evidencian en las pruebas cerebrales post-expedición y datos tanto clínicos como analíticos, ámbito en el que se sigue trabajando para evidenciar si la altitud conlleva un deterioro neurocognitivo que se refleja de forma más o menos importante en los tests psicológicos realizados en altitud. Actualmente, también se están estudiando los datos cardiacos recogidos en la anterior expedición de Carlos Pauner.

Este proyecto se ha programado en varios años para permitir tomar datos en diferentes expediciones por encima de los 5.500 metros. Los sujetos a estudio son alpinistas, con experiencia previa por encima de los 4.000 metros, con buen estado de salud y condición física.

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